Por Yuri G Beltrán1

Al final,
lo que importa no son los años de vida,
sino la vida de los años
Abraham Lincoln

Hace veinte años, con motivo de la reforma político electoral de 1996 la ciudadanía del entonces Distrito Federal iniciaba su incursión a la democracia al establecerse en su Estatuto de Gobierno elementos novedosos relacionados con la elección de sus autoridades locales. Por vez primera, la capital del país tendría un organismo electoral propio.

El Instituto Electoral del Distrito Federal abrió sus puertas en enero de 1999. Su primer Consejo General trabajó inicialmente en el sótano de la Asamblea Legislativa, desde donde se generaron los primeros acuerdos. El trabajo no se hizo esperar. A la vuelta de la equina estaba la elección del 2000, en la cual se tendrían que instalar más de 11 mil casillas para recibir el voto de 6.3 millones de ciudadanos.2

Pero si algo llama la atención de la génesis del IEDF es que – a pesar de lo limitadas que fueron sus primeras condiciones materiales o de lo desafiante que es el tamaño de su listado nominal – desde sus primeros momentos se distinguió por las ganas de innovar. En este primer ejercicio se utilizó una mascarilla Braile que permite que personas ciegas o con debilidad visual conozcan el contenido de la boleta y ejerzan su sufragio, sin que su voto pueda ser distinguido. Se amplía la comunidad política, sin poner en riesgo la secrecía del voto.

La legislación de aquellos años también incorporó un distintivo para la Ciudad que se ha mantenido intocado. Los cómputos habrían de realizarse inmediatamente después de concluida la jornada electoral, lo que permite que los capitalinos tengan resultados oficiales apenas unas horas después de haber ido a votar. Esta celeridad para hacer el recuento final de los sufragios ha sido reconocida en informes de organizaciones locales de observación, así como en los de la Organización de Estados Americanos (OEA)3

Apenas dos años después de esa primera elección, el Instituto tuvo un nuevo desafío. La construcción de los segundos pisos del periférico fue puesta a consulta de los ciudadanos en un plebiscito y el IEDF fue llamado a organizarlo en apenas tres meses. El resultado no es menor: se instalaron 6,166 mesas en las que participaron más de 420 mil ciudadanos.

Un año más tarde, en 2003, el Instituto asumió su segunda elección. En ésta se consolidó como fuente de innovaciones en los materiales para personas con discapacidad. Surgió así el sello “X”, diseñado para ser utilizado por personas con falta total o parcial de alguna extremidad superior. El dispositivo se fija al muñón para trazar una marca en el partido o candidatura que prefiera el ciudadano.

Además, se convino con la autoridad electoral brasileña el préstamo de urnas electrónicas para hacer una prueba piloto en la Ciudad de México. Al detectarse que éstas tienen buena aceptación entre los capitalinos, el Instituto coordinó con Universidades mexicanas que se desarrollaran tecnologías propias. A finales de 2005 el IEDF recibió 60 urnas electrónicas que se fueron probando en diferentes ejercicios, incluyendo una prueba piloto no vinculante en las elecciones del 2006.

La ventana de oportunidad para ampliar esos desarrollos estuvo dada por un cambio en la norma comicial. El Código de Instituciones y Procedimientos Electorales del Distrito Federal (CIPEDF) que se acordó después de la elección del 2009 reconoció el derecho de los capitalinos a votar desde fuera del país. Lo hicieron por primera vez en 2012 y lo volvieron a hacer en 2018. Los oriundos de la Ciudad que viven fuera del país ejercen su voto con mucho mayor frecuencia que los originarios de otras entidades federativas.

La ley aplicada en 2012 facultaba al Consejo General del IEDF a decidir la modalidad para recibir la votación foránea. No es de extrañar que un Instituto que había nacido innovador, se pronunciara por permitir el voto a través de internet. Se creó así un sistema que garantiza la seguridad del voto y su secrecía. Éste fue confirmado por la Sala Superior del Tribunal Electoral, la cual encontró niveles razonables de confianza, dada su idoneidad para garantizar la emisión del voto, de acuerdo con los principios de universalidad, libertad y secrecía.

Desde su primera implementación en 2012 hasta la fecha, el Instituto ha recibido más de 500 mil votos y opiniones a través de internet. El sistema se ha seguido reforzando, a partir de las opiniones de partidos políticos y grupos de expertos, de manera que la versión actual es mucho más robusta y moderna que la que se utilizó en la elección foránea del 2012.

Pero si bien el voto por internet es fundamental, hay que reconocer que el sufragio en boletas tradicionales sigue siendo el que se ocupa con mayor frecuencia en elecciones y ejercicios de participación ciudadana. Por eso hay que destacar el Programa de rehabilitación de materiales que permite que urnas, mamparas y canceles – entre otros – se recuperen al terminar cada proceso para su reparación y limpieza. Ello permite al Instituto volverlos a utilizar, lo que evita compras innecesarias. Este año el Instituto ahorró más de 95 millones de Pesos, gracias a este programa.

Ahora bien, si el Instituto Electoral de la Ciudad de México administra rigurosamente elecciones de gran tamaño, innova en materiales y procesos y sistematiza todas esas acciones en procedimientos replicables a lo largo de los años, entonces está a la altura de los mejores organismos electorales del mundo. Con eso en mente, en 2016 solicitó se revisara su eventual certificación bajo la norma ISO/TS17582:2014 (ISO-Electoral). Ésta fue diseñada por organismos internacionales (ISO, OEA, Carter Center, Comisión de Venecia, etc) incorporando en ella los estándares en la materia más demandantes. Venturosamente el Instituto Electoral del DF logró ser el primero en México que logra tal distinción. Es, además, el único organismo subnacional que alcanza tal certificación en todo el planeta. Año con año el certificado ha sido ratificado, después de auditorías externas en las que se verifica que el quehacer institucional se mantiene apegado a los requerimientos internacionales en materia electoral.

El Instituto no ha perdido su carácter innovador. De hecho, en 2018 logró resolver uno de los efectos indeseados de la casilla única. Se ha detectado que, ocasionalmente, los funcionarios de casilla pueden equivocar el armado de los paquetes e incorporar material local en el envío que se hará a sedes nacionales, en lugar de ponerlo en el paquete que se dirigirá a la sede local. Ello podría poner en aprietos al cómputo de la Ciudad que debe hacerse la noche misma de la elección.

Para corregir oportunamente esos errores, este año el IECM incorporó tecnologías de radiofrecuencia que permiten detectar material local en los paquetes que se remiten al INE, sin la necesidad de abrirlos. Una vez ubicado el paquete que contiene la documentación equivocada, la autoridad nacional – en presencia de partidos políticos y consejeros – puede abrirlo para hacer la devolución en condiciones idóneas.

El Instituto Electoral de la Ciudad de México ha dotado de confianza a los procesos electorales en la Ciudad, al tiempo que se ha permitido ser fuente de innovaciones en el sistema electoral mexicano. Su apego a estándares internacionales lo ubica a la altura de los mejores organismos electorales en el planeta.

Pero las tensiones siempre están presentes. El Instituto debe mantenerse defensor de su recurso más importante: su independencia y autonomía. Es en torno a ese valor que se han conseguido los logros más importantes, pues dependen siempre de motivaciones técnicas. El personal que labora y laboró en el Instituto es consciente de la importancia que estos valores suponen para los organismos democráticos. Por eso, estoy seguro, seguirán las innovaciones, pero siempre en el marco de los principios que guían la función electoral.

@yuribeltran


[1] Es Consejero del Instituto Electoral de la Ciudad de México.

[2] El listado nominal ha mantenido su crecimiento. Actualmente es 14 por ciento mayor que en el año 2000.

[3] Disponible en http://www.oas.org/eomdatabase/MoeReport.aspx?Lang=es&Id=409&MissionId=488

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