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Elecciones y Covid-19: ¿Qué pasó en Wisconsin?

Abril 15, 2020 | Por: Georgina de la Fuente

El proceso electoral del pasado 7 de abril en el estado de Wisconsin constituye un caso más de debate en torno al ejercicio efectivo del derecho al voto y la integridad de los procesos electorales en las primarias en Estados Unidos.

 Primero vino el fracaso de la aplicación móvil utilizada para la transmisión de resultados en los caucus de Iowa el pasado mes de febrero. Ahora, tras una cuestionada decisión de la Suprema Corte, la ciudadanía de Wisconsin salió a las urnas en medio de una emergencia sanitaria global para elegir no solamente al candidato presidencial demócrata, sino también a titulares de casi 4,000 cargos locales. Si bien al menos 15 estados y territorios decidieron posponer sus elecciones primarias ante las recomendaciones emitidas por las autoridades sanitarias para disminuir los contagios por el Covid-19, la primaria de Wisconsin se llevó a cabo en medio de cuestionamientos en torno a los riesgos de salud y la supresión de derechos político-electorales.

En las semanas previas a la jornada electoral, tanto los liderazgos demócratas como republicanos locales expresaron su acuerdo para continuar con la elección conforme a lo programado bajo el argumento de que los cargos locales en disputa –entre ellos un asiento en la Suprema Corte del estado– debían ser ocupados en las próximas dos semanas. Pero los efectos adversos del virus no tardaron en presentarse. Por ello, en su sesión del 12 de marzo de 2020, la comisión electoral del estado (WEC, por sus siglas en inglés) decidió que las autoridades municipales podían «consolidar» algunos centros de votación sin la necesidad de obtener autorización de alguna otra institución o de la propia WEC. Ello, ante los retos que enfrentaban los municipios para asegurar la participación del personal en las casillas el día de la elección y la amenaza que representaba la ubicación de algunas de ellas. De esta manera, se reubicaron o suprimieron un número importante de casillas de manera notable: por ejemplo, en la ciudad más poblada de la entidad, Milwaukee, de aproximadamente 600 mil habitantes, el número de casillas se redujo de 182 a sólo cinco, el mismo número de casillas que se instaló en el poblado de Greendale, de sólo 14 mil habitantes. En la ciudad capital de Madison, con una población de poco más de 255 mil habitantes, se redujo el número de casillas de 92 a 66. Por su parte, en Green Bay, con una población de aproximadamente 105 mil personas, sólo se dispusieron dos de las 31 casillas previstas.

Ante el aumento sostenido del número de contagios en la entidad y en el país, una cantidad de personas sin precedente solicitó emitir el sufragio por correo, como lo prevé la legislación local, situación para la cual ni las autoridades electorales ni el servicio postal estaban preparados. En ese sentido, un tribunal de distrito ordenó aceptar los votos emitidos por correo y recibidos por la autoridad hasta las 16:00 horas del 13 de abril, es decir, casi una semana después de la jornada electoral. Asimismo, se ordenó aceptar solicitudes para sufragar por correo recibidas hasta las 17:00 horas del 3 de abril. Esta decisión fue impugnada ante la corte de apelaciones y ante la propia Suprema Corte de los Estados Unidos.

Al domingo 5 de abril –dos días antes de la elección– se habían confirmado 2,267 casos de Covid-19 en la entidad y 68 muertes. En vista de este panorama, el gobernador de la entidad, el demócrata Tony Evers, emitió una orden ejecutiva el lunes 6 de abril[i] posponiendo la emisión de votos de manera presencial hasta el 9 de junio de 2020 ampliando, además, la ventana para la recepción de votos por correo hasta ese mismo día a las 20:00 horas, así como el periodo de ejercicio de los cargos locales que estaban en juego. Líderes republicanos en el congreso local impugnaron este acto ante la Suprema Corte del estado, la cual resolvió el asunto horas después afirmando que el gobernador no tenía autoridad para cambiar la fecha de la jornada electoral en medio de la pandemia.

Por su parte, la Suprema Corte de los Estados Unidos revirtió la decisión del tribunal de distrito de admitir la recepción de votos por correo hasta el 13 de abril. En una votación con cinco votos a favor y cuatro en contra, el máximo tribunal norteamericano determinó que –para que los votos cuenten– la ciudadanía de Wisconsin debía enviar su boleta por correo a más tardar a las 20:00 horas del día de la jornada electoral o emitir el sufragio de manera presencial. De acuerdo a la sentencia presentada por el juez Brett Kavanaugh[ii], la cuestión principal a resolver era si las boletas debían ser enviadas por correo a más tardar el día 7 de abril, como lo establece la ley local, o si era posible admitir la recepción de las boletas enviadas después de la jornada electoral y hasta el 13 de abril, como lo mandató el tribunal de distrito.

De acuerdo al razonamiento de la mayoría, extender el plazo seis días después de la jornada electoral para la recepción de votos alteraba fundamentalmente la naturaleza de la elección. Asimismo, se señaló que fue un error del tribunal de distrito cambiar las reglas del juego a esas alturas del proceso electoral. De esta manera, la Suprema Corte determinó que para que un voto postal contara debía portar sello de envío con fecha a más tardar el día de la elección, con la posibilidad de que fuera recibido por la autoridad hasta el 13 de abril a las 16:00 horas o enviarlo personalmente a sitios designados para su recepción por la ley local a más tardar el mismo 7 de abril a las 20:00 horas.

La determinación de la Suprema Corte fue criticada debido a que, conforme incrementó el número de contagios por el Covid-19 en la entidad, más personas decidieron solicitar ejercer su derecho al voto por correo postal. En ese sentido, las autoridades locales recibieron una cantidad sin precedente de solicitudes y se vieron rebasadas al no haber logrado hacer todos los envíos solicitados en tiempo. Datos oficiales reportados por el diario The New York Times indican que, de 1’282,762 solicitudes de voto postal recibidas, sólo se procesaron y enviaron a la ciudadanía 1’273,374 boletas. Es decir, al menos 9,388 ciudadanas y ciudadanos nunca recibieron su boleta para emitir el sufragio por correo. Por otro lado, en la mañana de la elección, la autoridad sólo había recibido 864,750 votos postales.[iii]

 Comparativamente, en la elección de abril de 2016, sólo 249,500 ciudadanas y ciudadanos solicitaron ejercer el sufragio por correo, por lo que es posible que, tanto las autoridades electorales como el servicio postal se hayan sobresaturado ante el alto volumen de solicitudes recibidas. Asimismo, las autoridades sanitarias tanto federales como locales habían advertido la semana previa a la elección que minimizar el número de infecciones de Covid-19 durante las próximas dos semanas sería crucial para detener el crecimiento del virus. Por ello, días antes de la jornada electoral del 7 de abril, se recomendó a la ciudadanía permanecer en casa y, en el caso de salir, mantener una distancia de al menos dos metros con otras personas.

El día de la elección, las autoridades reportaban ya 2,664 casos confirmados de Covid-19 en el estado de Wisconsin, 745 personas hospitalizadas y 94 muertes. Con el número de casillas reducido y las limitaciones para ejercer el sufragio por correo, muchas personas debieron soportar largas filas para poder emitir su voto. En la elección de 2016 se registró una participación de 2.1 millones de personas, aproximadamente 47% del padrón electoral de la entidad. Aunque aún no se publican datos oficiales respecto a la participación en esta elección, se estima que ésta vaya a ser mucho menor. En vista de este escenario, se planteó el debate respecto al ejercicio efectivo del derecho al voto versus el derecho a la vida y a la salud en círculos políticos y medios de comunicación.

 En su voto particular conjunto, las juezas Ruth Bader Ginsburg, Sonia Sotomayor, Elena Kagan y el juez Stephen Breyer explicaron sus motivos de disenso, señalando que lo que la Suprema Corte estaba ordenando era que la ciudadanía enviara sus votos portando sello de envío con fecha a más tardar el 7 de abril, aun cuando era posible que la ciudadanía no hubiera recibido el material necesario en ese plazo debido a las cargas excesivas generadas ante el alto volumen de solicitudes recibidas y los retrasos en el servicio postal con motivo de la contingencia sanitaria. Ello restringiría el ejercicio del derecho al sufragio de manera masiva. Asimismo, señalaron, las autoridades electorales habían establecido procedimientos e informado a la ciudadanía conforme al plazo del 13 de abril mandatado por el tribunal de distrito. En ese sentido, irrumpir el proceso una noche antes de la fecha en que la Suprema Corte ordenó hacer el envío postal del sufragio sólo generaría confusión entre las y los votantes y la propia autoridad electoral. Si una persona se encuentra en la fila después de la hora de cierre de las casillas y se le permite emitir el sufragio, continúan, ¿por qué negar el derecho al sufragio a quienes ya solicitaron hacerlo por correo, pero no han recibido el material para hacerlo?

La elección primaria presidencial y el proceso local concurrente en el estado de Wisconsin –un estado determinante para la victoria de Donald Trump en 2016– tendrá implicaciones importantes en la elección presidencial estadounidense de este año para ambos partidos. El debate generado en torno al acceso a elecciones libres y justas en medio de una pandemia global ha resultado en llamados más enérgicos por parte de liderazgos demócratas para establecer un sistema nacional de voto postal de cara a los comicios de noviembre. Por su parte, el Presidente Trump y algunos líderes republicanos en los estados han insistido en privilegiar el voto presencial.

Pero el caso de la elección en Wisconsin no es el único que ha impuesto retos de acceso y logística ante la pandemia de Covid-19. El dilema que enfrentan autoridades electorales en todo el mundo es claro: realizar elecciones, poniendo en riesgo la salud de votantes y administradores electorales, o posponer elecciones, trastocando plazos legales y generando un debate en torno al ejercicio efectivo de derechos. De acuerdo al conteo realizado por IDEA Internacional al 8 de abril, al menos 47 países y territorios en todo el mundo habían decidido posponer elecciones nacionales o locales debido a la pandemia, mientras que otros 14 han decidido continuar con la realización de los procesos electorales a pesar de los riesgos de salud y logística que ello implica.[iv]

En México, el Consejo General del Instituto Nacional Electoral determinó ejercer la facultad de atracción para suspender todos los actos relacionados con la preparación del proceso y posponer la jornada electoral en Coahuila e Hidalgo, en virtud de la declaratoria de emergencia sanitaria emitida por el Consejo de Salubridad General.[v] Ello en una interpretación acorde al artículo primero Constitucional que pretende armonizar el derecho a la salud y el derecho al sufragio bajo los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad, favoreciendo la protección más amplia a todas las personas.

Las incertidumbres generadas con la propagación de este virus hacen aún más importante el papel de las autoridades encargadas de organizar elecciones en todo el mundo: brindar certezas a la ciudadanía respecto al funcionamiento de las instituciones democráticas, aún en situaciones extremas como la que enfrentamos en la actualidad. Frente a esta crisis se deben tomar decisiones que maximicen los derechos de las personas y no inhiban su ejercicio, con base en y no en contra de las indicaciones de las autoridades sanitarias. Si bien todas las decisiones en torno a los procesos electorales durante esta emergencia sanitaria implican riesgos, sólo aquellas que privilegien el ejercicio efectivo de derechos garantizan condiciones óptimas para el buen funcionamiento de las instituciones una vez superada la crisis.  

 

[i] Disponible en https://evers.wi.gov/Documents/COVID19/EO074-SuspendingInPersonVotingAndSpecialSession.pdf

[ii] Disponible en https://www.supremecourt.gov/opinions/19pdf/19a1016_o759.pdf

[iii] Wisconsin primary recap: voters forced to choose between their health and their civic duty (7 de abril de 2020). The New York Times. Disponible en https://www.nytimes.com/2020/04/07/us/politics/wisconsin-primary-election.html?action=click&module=Top%20Stories&pgtype=Homepage

[iv] Disponible en https://www.idea.int/news-media/multimedia-reports/global-overview-covid-19-impact-elections

[v] INE/CG83/2020

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