lunes, septiembre 24, 2018

(Dos precedentes)

Pasa a la historia electoral, siempre efímera, como la primera candidata presidencial sin partido, pero Margarita Zavala no es el primer caso, en México, de renuncia de un candidato presidencial.

En mayo de 1988 el ingeniero Heberto Castillo Martínez, candidato presidencial del Partido Mexicano Socialista (PMS) renunció a fin de permitir que ese partido tramitara el registro de Cuauhtémoc Cárdenas. La Comisión Federal Electoral (CFE) negó la petición de reimprimir las boletas por lo que el nombre del ingeniero Castillo apareció en el recuadro que en la boleta correspondía al PMS. Los más de 800 mil votos (4.5%) que obtuvo ese partido fueron sumados a la candidatura de Cárdenas. El PMS conservó su registro legal, que meses más tarde, en mayo de 1989, sería utilizado para dar vida al PRD.

En junio de 2000, a menos de un mes de la jornada electoral, el candidato presidencial del Partido Auténtico de la Revolución mexicana (PARM), profirió Muñoz Ledo, renunció y  anunció su apoyo a Vicente Fox, candidato de la alianza PAN/PVEM. Aunque Muñoz Ledo llamo a sus potenciales electores a sufragar por Fox, su nombre apareció en la boleta y obtuvo 156,896 votos (0.42%) que legalmente fueron considerados votos nulos. El PARM perdió el registro legal y desapareció. Profirió Muñoz Ledo fue designado por Vicente Fox embajador ante la Unión Europea.

El INE ha anunciado que es imposible cambiar la boleta de la elección presidencial para suprimir el recuadro con el nombre de Margarita Zavala; los votos que ella obtenga serán nulos.

COLUMNAS

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