Circula en San Lázaro un proyecto de dictamen de reforma constitucional para reducir a la mitad el financiamiento público de partidos políticos. Voz y Voto tuvo acceso al documento y lo compartimos a nuestras y nuestro lectores.
Arturo Esponosa Silis, director de Strategia Electoral, hace un primer análisis del proyecto de dictamen.

Decarga el texto dictamen aquí.

Arturo Espinosa Silis

Desde hace algún tiempo en México se ha planteado en reiteradas ocasiones la posibilidad de reducir el financiamiento público que reciben los partidos políticos. Bajo esta lógica, de 2015 a la fecha se han presentado varias decenas de iniciativas en el Congreso de la Unión. Esta tendencia encuentra parte de su impulso en el gran descontento que existe con los partidos políticos por parte de la ciudadanía, por lo que cualquier reducción a los privilegios o recursos siempre es bien recibido por la población.

Finalmente, la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados emitió un dictamen en el que analiza de manera muy superficial las iniciativas que se han presentado sobre el tema, y con una muy vaga exposición de motivos, la cual en esencia señala la necesidad de reducir el gasto de los partidos políticos y con ello lograr ahorros para el erario público. Para ello la única modificación que proponen al artículo 41 constitucional es establecer que la fórmula para calcular el financiamiento público que reciben los partidos políticos será el número de ciudadanos inscritos en el padrón electoral multiplicando por el 32.5% del valor diario de la Unidad de Medida y Actualización.

El cambio en términos lisos y llanos consiste en reducir el financiamiento que reciben los partidos políticos exactamente a la mitad, ni mas ni menos. Anteriormente el calculo se hacía a partir del 65% del valor diario de la Unidad de Medida y Actualización.

El dictamen de la Comisión de Puntos Constitucionales es muy genérico pues en ningún momento se hace un análisis que considere al menos los siguientes puntos:

  • Únicamente se reduce el financiamiento ordinario de los partidos políticos, no se hace ninguna modificación respecto del financiamiento para gastos de campaña o los tiempos en radio y televisión.
  • No se modifica la forma en que se distribuye el financiamiento entre los partidos políticos, seguirá siendo 30% en forma igualitaria y 70% en función de la votación recibida en la última elección. Lo cual en estos momentos es sumamente benéfico para Morena.
  • Tampoco se hace algún análisis sobre el monto que se ahorrará, es decir, que porcentaje representa del presupuesto público o del PIB. En realidad sabemos que no es una cantidad significativa comparada con el total del presupuesto.
  • No existe mención alguna a los montos que actualmente reciben los partidos políticos, por ejemplo no se señala que de 2018 a 2019 mientras todos los partidos políticos recibieron considerablemente menos financiamiento, Morena lo cuadruplicó, por lo que a pesar de que ahora recibe 50% menos, esa cantidad significará el doble de lo que recibió en 2018.
  • Mucho menos se hacen menciones sobre la posibilidad de que los partidos políticos puedan buscar otras fuentes alternas de financiamiento, o que se vaya a buscar una mayor regulación para el financiamiento privado.

El dictamen aprobado por la Comisión de Puntos Constitucionales, el análisis que se hace y los términos parecen ser muy peligrosos, pues como lo he señalado en otras ocasiones, una reducción del financiamiento bajo el contexto actual y únicamente considerando eliminar el 50% sin tomar otras previsiones, parece ser más una jugada política que busca debilitar a los partidos políticos de oposición con el ya acostumbrado pretexto de la austeridad.

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