miércoles, abril 25, 2018

Según el resultado del modelo prospectivo CEPNA/Voz y Voto, previo al inicio formal de la campaña electoral por la Presidencia de México, los tres candidatos de igual número de coaliciones partidistas arrancan la contienda con posibilidad de victoria dividida en partes iguales y con intersección de los rangos de votación de cada uno de ellos, lo que señala una competencia sin definición de un puntero.

El resultado de nuestro modelo va a contrapelo de casi la totalidad de las encuestas publicadas hasta la fecha, que otorgan clara ventaja al candidato de la coalición encabezada por Morena (con PES y PT), Andrés Manuel López Obrador; segundo lugar al candidato del PAN, Ricardo Anaya (con PRD y MC apoyándolo), y tercero al de la coalición encabezada por el PRI, José Antonio Meade (apoyado por PVEM y Panal).

Aunque nuestro modelo, en las dos vertientes que presentamos, incorpora las encuestas domiciliarias publicadas hasta el 20 de marzo de este año, también considera los resultados de elecciones anteriores (2006 a la fecha), registro o memoria histórica que influye de manera aún determinante en los escenarios de resultados que para el propio modelo son de posible realización práctica. En pocas palabras, los resultados de elecciones previas aún tienen más peso que los de las encuestas de intención de voto, de modo tal que los rangos de votación por cada partido están influidos por esa inercia de los votantes.

Otro elemento que repercute de manera importante en el resultado que entrega en esta ocasión nuestro modelo es la configuración de las alianzas electorales de este año, combinada con los resultados de elecciones anteriores. Por ejemplo, la suma de los votos efectivos de los partidos que integran el frente que respalda a Ricardo Anaya (PAN, PRD, MC) es mayor que la de sus competidores, lo que beneficia su rango de votación en el modelo. Es decir, debido a la reciente aparición de Morena en el escenario nacional electoral (2015 a la fecha) y a su peculiar comportamiento en las urnas en los tres años previos (2015 a 2017), con muy pobres resultados en la mayoría de los estados en que ha participado, su ventaja en las encuestas todavía no alcanza para romper la inercia de las preferencias del electorado en los años previos.

En la edición 294 de Voz y Voto (agosto de 2017), al analizar el reparto de la votación por partido para el periodo 2015-2017, mostramos que Morena acumuló un total de 5.5 millones de votos efectivos en todo el país, mientras que el PRI recibió más del doble de votos y el PAN, diez y medio millones. Para que la ventaja de López Obrador supuesta en todas las encuestas se convierta en votos efectivos será necesario que Morena, su partido, capitalice esa preferencia en la intención hasta alcanzar la preferencia efectiva que requiere para colocarse en posición de ganador incuestionable. Eso aún no ocurre.

Hay otro factor que deberá quedar dilucidado en los días siguientes a la entrega de este reporte. Nos referimos a la participación de candidatos sin partido. Por una parte, estaba por definirse si solamente Margarita Zavala entraría a la boleta electoral, o si por obra y gracia del TEPJF también estará Jaime Rodríguez El Bronco. A esa primera cuestión hay que agregar la inexistencia de registros previos de votación por candidatos presidenciales sin partido, dado que esta es la primera ocasión en que uno o dos de ellos compiten en México. Una vez que las encuestas midan la preferencia del electorado por ellos o ella, será necesario estimar su rango más probable de votación, que tendrá que ser calculado con elementos de índole cualitativa. Es un reto inédito para los encuestadores, y más aún para nuestro modelo prospectivo.

Establecido lo anterior, veamos los resultados que entrega el modelo.

En este primer escenario, que toma en cuenta solamente los resultados de la elección presidencial de 2012 (que el PRI y sus aliados ganaron por amplio margen), la coalición Por México al Frente aparece con el porcentaje más elevado en el valor más probable, superando por tres puntos al candidato de Juntos Haremos Historia y por 3.5 puntos al de la coalición encabezada por el PRI.

Sin embargo, los rangos de votación de las tres coaliciones se intersectan, lo que implica que cualquiera de ellas puede ubicarse en posición ganadora.
Así, por ejemplo, el candidato del pri José Antonio Meade, que aparece en tercer sitio por su rango de votación (27.1-32.5), tiene posición ganadora en el caso de que alcance su valor más alto (32.5 por ciento) y ese resultado se combine con el valor más probable de Morena y sus aliados (30.4 por ciento) y con el valor inferior de la coalición del PAN (29.4 por ciento). Lo mismo ocurre en las otras combinaciones de resultados, considerando cada rango de votación (Cuadro 1).

Cuando al modelo se incorpora el resultado de la elección presidencial de 2006, en la que Andrés Manuel López Obrador quedó a medio punto de distancia del ganador (Felipe Calderón del PAN), los valores de cada rango de votación se modifican un poco, pero el orden que el modelo asigna a cada coalición/candidato es el mismo. En este segundo caso, persiste la prospectiva de una competencia a tercios, aunque para el PRI y sus aliados el panorama se complica más, ya que en su mejor resultado (30.6 por ciento) estarían igualando el límite inferior del PAN y sus aliados (PRD y MC). Sin embargo, a favor del candidato tricolor puede jugar el hundimiento de las preferencias por el PRD en el nivel nacional y en particular en la Ciudad de México (Cuadro 2).

En las próximas ediciones daremos cuenta de las variaciones que debido a nuevas encuestas se produzcan en nuestro modelo prospectivo, cuyas actualizaciones, tanto para la elección presidencial como para las elecciones de gobernador en ocho estados y de jefe de gobierno en la Ciudad de México, estarán disponibles para todo el público interesado, en nuestro portal www.vozyvoto.com.mx.

LATEST POSTS

¡¡¡ARRANCAN LAS CAMPAÑAS!!!
Inicio a tercios

Inicio a tercios

29 marzo, 2018
Candidatos a Senadores
Candidatos a Diputados
img advertisement