Miércoles 13 de diciembre de 2017 11:57 pm
NOTA DE LA SEMANA

Voces de inicio

El 8 de septiembre pasado se llevó a cabo la sesión extraordinaria del Consejo General del Instituto Nacional Electoral con motivo del arranque del proceso electoral federal de 2017-2018. Publicamos extractos de las palabras del presidente del Consejo, Lorenzo Córdova, así como de aquellas con las que los representantes de cada uno de los nueve partidos políticos con registro nacional jaron su posición.

Lorenzo Córdova V.
[…] Votar constituye la conquista civilizatoria más importante en términos políticos, se trata de un derecho que nos iguala a todos, por encima de cualquier diferencia.

Nunca en la vida todos los ciudadanos somos realmente tan iguales como cuando votamos, hombres, mujeres, ricos, pobres, indígenas, jóvenes, adultos mayores, son diferencias que se diluyen ante la urna. Todos tenemos, gracias al voto, la misma incidencia frente a la política, por eso una elección es el momento más incluyente de la vida social y el instante más igualador de la misma.
Vale la pena desde ahora, desde el momento mismo del inicio del proceso electoral, hacer un llamado a ejercer el voto de manera libre, autónoma y sin condicionamientos.

Todo intento por manipular el voto, por tratar de comprar las conciencias o coaccionar el sentido del mismo es una falta grave; se trata de un atentado no solo a la dignidad de los ciudadanos, sino a la esencia misma de la democracia.

Las autoridades electorales haremos nuestra tarea para garantizar el voto libre y secreto, pero la mejor defensa frente a la compra y coacción es la dignidad, y por ello, el rechazo decidido de los ciudadanos a estas prácticas.

La elección del 1o de julio de 2018 será la más grande de nuestra historia, y lo será por tres razones fundamentales: por la cantidad de electores, por el número de cargos en disputa y por la inédita concurrencia de elecciones locales con las federales.

En 2018 asistiremos a la mayor movilización ciudadana de la historia de México, las razones para ello son muchas: podrán ejercer el voto más de 87.8 millones de ciudadanas y ciudadanos; el INE visitará casa por casa a 11.5 millones de personas sorteadas, de entre las que seleccionaremos a un millón 400 mil funcionarios de casilla, de los cuales casi un millón instalarán el 1o de julio los 156 mil centros de votación en los que recibirán y contarán el sufragio de sus vecinos.

Son cifras inéditas que confirman que en México las elecciones no solo son para las y los ciudadanos, sino que son precisamente ellos quienes hacen las elecciones.
Ciudadanizar las elecciones ha sido la mejor garantía de que el voto cuente y se cuente bien. Nadie sabe hoy quién será funcionario de casilla, puede serlo cualquiera de los millones inscritos en la lista nominal, y ese constituye el blindaje más importante contra la desconfianza. Desconfiar de los ciudadanos que hacen la elección es dudar de la democracia.

Por otra parte, el 1o de julio se renovarán tres mil 406 cargos de elección popular, será la disputa por el poder más grande de la historia. Sin embargo, a pesar de la complejidad logística y de la carga e intensidad política que ello supone, se trata de una buena noticia en clave democrática, porque es la mejor garantía de que, como ocurre en toda democracia, no habrá ganadores absolutos ni perdedores absolutos.

La de 2018 será una elección en donde se va a redistribuir el poder político entre los diversos contendientes a partir de las preferencias ciudadanas. La rica e intensa pluralidad política que hoy cruza al país y que nos distingue como sociedad democrática, va a recrearse una vez más con las elecciones por venir. Y si bien los equilibrios políticos que hoy existen a nivel federal y a nivel local pueden cambiar, lo cierto es que quien gane la Presidencia de la República o alguna de las gubernaturas en juego tendrá que convivir con congresos cruzados por la pluralidad y, con toda probabilidad, como ha ocurrido en los últimos años, carentes de mayorías predefinidas.

Con ello, la gobernabilidad seguirá dependiendo venturosamente, digo yo, de la necesidad y de la capacidad para que desde esa pluralidad se generen consensos y se concreten acuerdos. Eso es, al fin y al cabo, la esencia de la democracia, que no haya ganadores absolutos de una vez y para siempre, ni perdedores absolutos eternos; y que el futuro del país se construya entre todos.
Adicionalmente, la realización simultánea de las elecciones federales y de comicios en 30 estados constituye un reto logístico y de coordinación sin precedentes, pero la firma de los convenios de colaboración entre las autoridades electorales locales y el INE, que acabamos de realizar, y la reglamentación y emisión de lineamientos y criterios para homologar y estandarizar el trabajo de todos los órganos electorales del país realizados en los últimos meses, son un paso importante en la ruta de rendirle buenas cuentas a la sociedad.

El INE no va a sustituir a los OPLE en sus funciones constitucionales, pero asumirá a cabalidad su rol de acompañamiento a sus trabajos y de vigilancia y rectoría del sistema nacional de elecciones.

El día de hoy, con el inicio del proceso electoral, comienza la secuencia de eventos y decisiones que debemos tomar las autoridades electorales y que la legislación establece. Esa secuencia legal construida y probada a lo largo de nueve procesos electorales federales desde 1991 constituye el más importante asidero de confianza para todos: partidos, candidatos, autoridades y ciudadanos, porque representa el mapa a través del cual el INE operará en los próximos meses. Se trata de una ruta conocida y predecible que, por un lado, acota la discrecionalidad de la autoridad electoral, y por el otro, inyecta previsibilidad y con ello transparencia a la construcción de la elección.

La ley marca el eslabonamiento de eventos que constituyen una auténtica cadena de confianza que durante dos décadas y media se ha ido sedimentando paulatinamente, desde la credencial para votar, pasando por la validación del padrón electoral; la designación de los ciudadanos que desde los consejos locales y distritales acompañarán a nuestra estructura profesional en la organización de las elecciones; el sorteo y capacitación de los ciudadanos que, como funcionarios de casilla, garantizan la imparcialidad en la recepción y conteo de los votos el día de la elección; los mecanismos de difusión preliminar de los resultados, hasta el cómputo en sede distrital y el eventual recuento de los votos, y nalmente la scalización con la que certificaremos que las reglas de equidad sobre el dinero hayan sido respetadas por todos, son la secuencia eslabonada sobre la que construiremos la certeza necesaria para que estas elecciones inyecten paz social y legitimidad de los gobiernos que serán elegidos.

Las reglas del juego democrático están dadas, nos toca a todos cumplirlas. El INE no permitirá trampas que busquen ventajas indebidas trastocando esas reglas y vulneren con ello el principio de equidad que rige toda elección democrática. Sin embargo, cuidar el proceso electoral es una tarea colectiva que involucra necesariamente a la ciudadanía, protagonista esencial del cambio democrático. El acompañamiento crítico de la sociedad al trabajo de las autoridades electorales y al desempeño de los partidos, los candidatos y los gobiernos, es indispensable para el fortalecimiento democrático y el buen éxito de estas elecciones.

Pero ello depende también de que todos cumplamos nuestras responsabilidades. A las autoridades electorales nos toca un estricto apego a los principios constitucionales. A los partidos y a los candidatos, el respeto de las reglas y proponer y discutir de cara a la ciudadanía sus diagnósticos de país y sus propuestas. A los gobiernos federal y locales, abstenerse de incidir indebidamente en la política y de usar los recursos, que son de todos, con fines electorales. A los medios de comunicación, cubrir noticiosamente el proceso electoral con objetividad y así ser fuente primordial de información cierta y comprobada para que la ciudadanía pueda ejercer su voto de manera libre, es decir, informada. Y a la ciudadanía, apropiarse de la elección, que es suya, para hacer de la misma una auténtica esta democrática.

Las elecciones por venir son un momento trascendental de nuestra historia política contemporánea; pero con ellas no se termina esta historia, al contrario, por eso el INE trabaja con intensidad desde hace meses para que tengamos la mejor elección en 2018, una elección que sea de los ciudadanos, así como para ser el ancla de estabilidad política que necesita el país y para que la sociedad mexicana tenga aliento para enfrentar lo que viene después de los comicios de 2018.

Berlín Rodríguez Soria (Encuentro Social)
Más de 200 mil personas asesinadas en los últimos diez años. 53 millones de pobres, la mitad de la población total. La inflación más alta en los últimos 16 años, 6.6 por ciento anual; 2.16 el estimado del crecimiento del PIB; 80.04 pesos por día el salario mínimo vigente. 6.2, de un puntaje de diez, marca el bajo nivel de confianza de los ciudadanos en el INE; 4.8 de diez puntos es el lamentable grado de confianza de los ciudadanos en los partidos políticos; 47.03 fue apenas el porcentaje de participación ciudadana en el proceso electoral intermedio de 2015. Los 43 de Ayotzinapa. Los 10 millones de dólares del Odebrecht, el socavón del paso exprés en Cuernavaca, la gran estafa que sonara como a título de película, pero es una realidad. Siete ex gobernadores presos, cinco en México y dos en el extranjero. Otro en detención domiciliaria, dos prófugos, dos sujetos a proceso y cuatro investigados.
Bajo hechos como los descritos, ¿cómo pedirle a nuestra sociedad que tenga esperanza y crea en sus instituciones? Si vivimos en un Estado lastimado profundamente por la corrupción y por la impunidad, en una realidad de cifras y hechos crispantes. En este doloroso contexto político, social y económico arranca este proceso electoral.

[…] Nos encontramos en un escenario electoral que llenará por enésima ocasión de promesas hechas en buena medida por los mismos de siempre, aquellos que han empeñado su palabra hasta el cansancio por un futuro diferente que nunca ha llegado […]

Encuentro Social nació con una vocación esencial, la de construir desde la familia una mejor sociedad, una sociedad de valores, una sociedad informada y valiente, que exija y pelee por sus derechos y su bienestar […] Nuestra propuesta promueve valores y conceptos retomados de la familia, impulsando una nueva sociedad que incluya a toda minoría, respetando en esa transición a la diversidad y pluralidad de la sociedad.

[…] En Encuentro Social creemos que necesitamos sumar esfuerzos, no solo entre partidos, sino principalmente con la sociedad civil; impulsamos la conciliación y la corresponsabilidad social, privilegiamos las coincidencias, las afinidades sobre las diferencias, y así estamos trabajando en construir una mejor sociedad enterada, pensante y exigente con sus gobernantes y representantes; solo así podremos aspirar a avanzar hacia un México a la altura de nuestras expectativas.

Encuentro Social aprovecha esta ocasión para refrendar su apoyo a la autoridad electoral, ciertamente una autoridad cuestionada y expuesta por la sociedad civil, los medios y obviamente por los actores políticos. No solamente esta autoridad goza de autonomía, hay que hacerla valer a todo tiempo, es su escudo y su mejor medio de defensa frente a quienes pretenden distorsionar o destruir nuestra democracia. Queremos una autoridad preventiva que represente y aplique los valores y las razones por las que fue concebida, una autoridad que brinde certeza y con anza a quienes estamos aquí representados y a quienes nos debemos, todos nuestros votantes […]

Luis Castro Obregón (Nueva Alianza)
[…] Con buenas intenciones, sociedad organizada y medios, emocionados, yéndose con la finta de las post verdades, cuestionan el financiamiento de la democracia mexicana sin darse cuenta de que las consecuencias serían una democracia de ricos, una democracia de burgueses, si usáramos el lenguaje clásico, o una democracia donde dinero oscuro permita a malosos adueñarse de la representación.

El mundo al revés cuando el Poder Judicial le pide al organismo autónomo que legisle y el legislador no legisla para protestar por su propia legislación. La sociedad está enojada, cuando podría estallar de risa por nuestras actuaciones.

En un escenario de polarización, desconfianza y hartazgo, tenemos la opción de reivindicar la política, de fortalecer la democracia, pero también podemos contribuir a su deterioro y decadencia. Nadie gana dinamitando la democracia, nadie gana deteriorando la convivencia, nadie gana deteriorando la vida democrática y armónica como falsa vía para hacerse del poder.

Todos los partidos lo son, lo somos efectivamente, para ganar el poder político; la democracia liberal es para que la sociedad tenga representación en los espacios de decisiones, pero la premisa mayor es lograrlo a través de una fuerte institucionalidad democrática, no sobre las ruinas del sistema político.

Todos los que estamos aquí somos responsables directos de fortalecer la democracia, la legalidad y el estado de derecho; esta es quizá la primera y la mayor responsabilidad que la sociedad nos está reclamando.

Y para que la democracia se fortalezca, necesitamos un INE fuerte, con la mayor credibilidad, con la mayor con anza de la ciudadanía y de los actores políticos.

Nada ganan, nada ganamos los partidos que pretendemos debilitar al árbitro para ganar la contienda o ponerla en crisis; nada ganan los partidos lesionando la confianza del Instituto porque con ello lesionan la democracia y lesionan la estabilidad del país; pero nada ganaría el Instituto si su Consejo actuase por consigna, si dejase de cumplir los principios que debe honrar: autonomía, legalidad, imparcialidad, objetividad, transparencia; si el Consejo respondiera al grupo de legisladores que lo propuso o cediera a las presiones del poder.

Una democracia sin trampas y sin engaños nos reta por igual a partidos, a consejeros y consejeras electorales, a medios de comunicación; tenemos esas dos opciones que mencionaba al principio: ¿vamos a fortalecer la democracia o vamos a dinamitarla? En Nueva Alianza no tenemos ninguna duda al respecto: siempre responderemos al árbitro y siempre actuaremos para fortalecer la democracia. Que el resto de los partidos lo defina con precisión, ¿quieren ganar el poder a toda costa, quieren ganarlo en una democracia fortalecida o sobre los escombros de la democracia?

En Nueva Alianza apostamos por el fortalecimiento de las instituciones y apoyaremos al INE, aun señalando los errores y las inconsistencias para que se corrijan y pueda entonces crecer la confianza social y ciudadana en esta institución. Esperamos de la autoridad electoral una actividad y un desempeño intachable.
Su Consejo General y sus consejeras y consejeros tienen a la vez la opción de honrar los principios del Instituto y escribir una historia de fortalecimiento democrático o la de dejar pasar las trampas y los engaños y ser partícipes de una regresión […]

Jorge Herrera Martínez (PVEM)

Se ha catalogado la elección del 2018 como la madre de las elecciones, la más amplia y desafiante de los últimos tiempos; la coincidencia es generalizada. Este proceso electoral marcará un antes y un después en la historia política de nuestro país. Por ello, por el número de cargos a elegir a nivel federal y local, podríamos definirla como la elección de la gobernabilidad, la elección del futuro de México.

[…] A nadie conviene derrotar a la democracia, pues estarían en peligro no solo las elecciones, sino el ejercicio de los derechos, las libertades y el futuro de los mexicanos […] El Partido Verde entiende perfectamente bien que el corazón de la democracia lo es la ciudadanía y es ella quien, al final de cuentas, decide el tipo de gobierno que quiere. En ese sentido, estamos obligados a reforzar la capacidad del ejercicio legítimo de la autoridad electoral. Necesitamos un INE fuerte, que dé certeza, que sea imparcial, que actúe con independencia y legalidad, que sea objetivo y transparente.

Solo un árbitro imparcial y neutral podrá asumir y enfrentar situaciones de conflicto de manera digna. En reiteradas ocasiones hemos exigido, como representación ante este Consejo, reglas claras, definiciones concretas, entendibles, imparciales, porque sabemos que esto es lo que garantiza la certeza no solo de los resultados sino de todo el proceso electoral. La forma es muy sencilla: reglas claras, legales e imparciales darán como resultado el acompañamiento y respaldo de todos los actores políticos a la autoridad electoral.

Es importante mencionar que la descalificación a priori de autoridades, procesos y resultados se ha convertido, en algunos casos, en un retrógrado ardid político para sacar provecho electoral. No podemos permitir que sea un signo distintivo de estos comicios, porque solo aumentaría el hartazgo social y los altos niveles de abstencionismo. Que nadie de los que participemos en esta mesa pueda llamarse engañado o sorprendido porque a las autoridades electorales se les ocurrió un criterio novedoso. Que los comicios los definan los ciudadanos y no el Tribunal Electoral. Desde aquí hacemos un llamado a la estructura del ine para que conduzca bajo los principios rectores de la materia electoral. Esta representación reconoce su trabajo, porque somos testigos de su compromiso y férrea vocación de servicio. Sabemos que áreas como la Unidad Técnica de Fiscalización y la de lo Contencioso Electoral tendrán una carga de trabajo inédita, y pido a todos que respetemos su trabajo y los acompañemos en su labor. Denostarlos nos perjudica a todos. Reconocemos también a los cientos de miles de ciudadanos que, como funcionarios de casilla, el día de la elección recibirán y contarán los votos de la voluntad ciudadana.

Hoy convoco a todos para que busquemos canales para fortalecer y elevar el nivel de la competencia. Como partidos políticos tendremos que enfrentar una lógica interna muy compleja que implica la selección de miles de precandidatos y candidatos, y cumplir a cabalidad con las obligaciones en materia de fiscalización, entre otras.

Destinemos nuestros esfuerzos a exponerle a la ciudadanía nuestro proyecto y propuestas, y no a injuriar a los adversarios o autoridades. Estoy plenamente convencido de que las elecciones serán exitosas en la medida en que caminemos conjuntamente la sociedad, la autoridad electoral, los partidos políticos y los candidatos, pero, sobre todo, la ciudadanía […]

Pedro Vázquez González (PT)

[…] Las nuevas atribuciones [dadas] a la autoridad electoral con la reforma electoral de 2014, que por cierto no apoyó el grupo parlamentario del Partido del Trabajo, transformaron a este Instituto autónomo con credibilidad e independencia en un aparato de Estado muy distante de la ciudadanía. Las jornadas que se avecinan no serán sencillas, por el contrario, tendrán un grado de complejidad nunca visto, por lo cual solo al amparo de la objetividad, la imparcialidad y la legalidad se podrán rendir muy buenas cuentas al final del proceso.

El compromiso de conducirnos acorde a las normas electorales es de todos y por igual. No caben los privilegios, las violaciones a la ley, la indiferencia y la impunidad; las y los mexicanos estamos cansados y hartos de simulaciones de los actores políticos, y es de todos por igual.

Exigimos respeto por parte de las autoridades al principio de autodeterminación de los partidos como entidades de interés público, tal como lo consagra nuestra Carta Magna. El Partido del Trabajo rechaza la injerencia y la presión de cualquier tipo en las decisiones de los partidos políticos. Demos el debate en la arena política y no a través de medidas persecutorias o de amago desde la clandestinidad y el anonimato.

Estamos seguros de que el proceso electoral que hoy inicia tendrá su punto nodal en la participación ciudadana. El INE, a través de sus delegaciones, organizará y coadyuvará en la conformación de las casi 156 mil casillas a lo largo y a lo ancho del país […] El reto no es fácil, de ahí que la autoridad, con la instrumentación de la casilla única, deberá redoblar esfuerzos con los 30 organismos electorales de los estados, para que de manera coordinada no se repitan las deficiencias del año 2015, cuando el 7.7 por ciento de los funcionarios de casilla fueron tomados de la fila de ciudadanos que asistieron a votar y esto equivalió a 57 mil 473 votantes.

No podemos llegar al 1º de julio de 2018 sin una fuerte campaña de difusión y convencimiento a la ciudadanía sobre la importancia de su participación en este próximo proceso electoral, y tampoco debemos dejar a la libertad y ocurrencia de los OPLE la labor de los asistentes electorales. Solamente recordemos aquellas escenas en el 2015 en los consejos distritales del INE, donde los funcionarios de casilla simplemente dejaban a su suerte los paquetes electorales locales. Es el momento de reconocer la labor profesional de los vocales distritales, capacitadores y supervisores del INE, que derivado de una deficiente capacitación de los OPLE, debieron concluir con las labores encomendadas a los funcionarios de casilla.

Ahora que la obligación de la capacitación está en la cancha nuevamente del INE, se debe poner como objetivo la correcta conclusión de la jornada electoral por parte de los funcionarios de mesas directivas de casilla con esta doble responsabilidad. No olvidemos que si en el 2015 se dieron hasta cuatro elecciones por contabilizar en las casillas, para este 2018 habrá hasta seis elecciones por casilla, una tarea ardua y por demás delicada […]

Juan Miguel Castro Rendón (MC)

[…] Estamos ante una de las contiendas electivas más complejas de tiempos recientes por las disposiciones legislativas y normativas que se deben aplicar, por el número de cargos a elegir y el aparato electoral que al efecto se construye, todo ello de grandes consecuencias; por lo que debemos encontrar los puntos en común y no centrarnos en los que nos fragmentan y polarizan. Hay que retomar la política del diálogo y del debate, encontrando los méritos del argumento del otro.

La ciudadanía exige la madurez cívica y política de todos los actores inmersos en la próxima contienda. En este sentido, este proceso electoral federal que hoy inicia no solo debe buscar dignificar el quehacer político, sino también ser considerado una oportunidad para fortalecer la credibilidad en las instituciones electorales y políticas, para con ello lograr el apoyo y fortalecimiento de la sociedad, base esencial de cualquier democracia.

Para que esto sea así existen mecanismos no solo legales, sino también cívicos; es en ese contexto que cobra vigencia una de las banderas que enarbola Movimiento Ciudadano, tal bandera exalta el llamado voto razonado y/o informado. Es decir, implementar aquellas herramientas que permitan al ciudadano informarse integralmente de las propuestas de todos y cada uno de los que aspiren a ganarse su voto, para que de esa manera pueda reflexionar libremente sobre a quién le dará dicho voto.

Es por ello que exhortamos a esta institución para que en este proceso electoral fomente y difunda los debates de ideas, con contenidos, como recurso contra la excesiva espotización política y la demagogia, y como una de las vías que fomenten a los ciudadanos libres.

Movimiento Ciudadano mantendrá la línea de ser respetuoso de las decisiones de las autoridades electorales, sin soslayar su derecho a disentir y controvertir por las vías institucionales cuando así lo considere. Frente a las decisiones y actuaciones del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación la confianza es una norma de conducta permanente.

Ustedes como máximo órgano administrativo electoral y nosotros, como actores políticos, debemos asumir el compromiso ineludible de romper con las inercias de los mecanismos políticos anquilosados que no responden a los intereses y reclamos de los ciudadanos.

Más allá de lo que cada uno de los que estamos aquí defendemos, está el interés de México y la eficacia de su democracia, por lo que la exigencia a la que todos nosotros debemos responder primero es esa […]

Royfid Torres González (PRD)

El día de hoy iniciamos oficialmente los trabajos de lo que será una de las contiendas más complicada y grande de la historia. Entramos en un proceso en el que como nunca la autoridad electoral, tanto a nivel nacional como local, es indispensable para garantizar las condiciones de certeza, transparencia, equidad y lo más importante, legalidad.

Damos inicio al año electoral, aunque para muchos la época de campañas, de selección de candidatos y de promoción personal ya haya, incluso, concluido. Esa, sin duda, será la constante en este proceso, actores en campaña permanente, recursos para promoción sin determinar su origen, partidos que no rinden cuentas y se consideran por encima o ajenos de esta ley.

Vamos hacia una contienda que se prevé compleja, no solo por el total de cargos a elegir o por las inmensas tareas de organización que se tienen que cubrir, sino por la persistencia de diversos actores en faltar al seguimiento de la ley, por la persistencia en buscar mecanismos para evadir la regulación que hoy nos rige.

Hace unos días aprobábamos un calendario electoral al que algunos no se creen sujetos, y quiero reconocer esta iniciativa que tuvo el Instituto para homologar algunas actividades importantes del proceso electoral en los estados; lo preocupante es que haya quien se oponga a este esfuerzo, quien busque un beneficio en la confusión solo persiguiendo sus propios intereses.

[…] La elección pasada, debemos decirlo claramente, no convenció ni a los partidos ni a los ciudadanos, y la preocupación resulta aún mayor al analizar el desempeño de los organismos locales. El estado de México fue un emblema de corrupción, de desvío de recursos, de utilización de programas sociales con fines electorales, con reparto indiscriminado de dádivas y de dinero. Coahuila fue el mejor ejemplo de cómo el proceso de recolección de paquetes, el PREP y los conteos rápidos resultan indispensables para generar certeza en el resultado electoral. En Nayarit la intervención del gobierno local y la intimidación con la fuerza pública fueron constantes durante todo el proceso, y pese a las múltiples denuncias y peticiones para que la autoridad electoral interviniera, no hubo quien pudiera detener estas conductas.

Todo esto no puede volver a suceder, nada de esto tuvo una consecuencia, se consintió todo lo que vimos en el estado de México, se dispensó la actuación deficiente o parcial de los consejeros locales en Coahuila. Todo esto quedó impune y esto fue lo que indignó verdaderamente a la sociedad.

Es de reconocer que hoy esta sociedad exige mayor información, mejores resultados […] Que sirva este día para que tomemos en cuenta este nivel de exigencia, consideremos que la actuación de este Instituto debe dar certeza, debe dar confianza, debe convencer no solo a los actores que están en juego en esta contienda, sino fundamentalmente a la sociedad. Asumamos esta responsabilidad compartida, la crítica de los partidos debe ser constructiva, así como también nuestro desempeño. La autoridad debe ser firme, imparcial, implacable en el cumplimiento de la ley e impecable en su desempeño.

[…] La mejor manera de hacer esta contienda limpia, es que desde esta mesa se imponga la ley y se vigile, a nivel local, cualquier desvío o falta de actuación de los organismos locales y se corrija oportunamente […] Vamos tarde en esta intervención pero todavía es tiempo para corregir todas las irregularidades que se están presentando; empecemos dando muestras firmes de que en este proceso lo que imperará será la ley y que no habrá partidos intocables ni candidatos inmunes a la autoridad.

El Partido de la Revolución Democrática contribuirá en todo este proceso a fortalecer este Instituto, asumiremos nuestra responsabilidad cuando tengamos que hacerlo y señalaremos firmemente cuando esta autoridad no asuma la suya.

Para ello, consideramos que el diálogo y el debate debe ser la constante en esta mesa, demostremos con nuestra actuación a los ciudadanos que vale la pena acudir a emitir su voto, que acudir a plasmar su preferencia el día de la elección cuenta, que son ellos los que deciden, que son ellos los que tienen el poder de cambiar al país, que así como se ha dicho que esta elección será la más grande, también lo sea la participación ciudadana […]

Jorge López Martin (consejero del Poder Legislativo, del PAN)

[…] En Acción Nacional queremos convocar a todos a iniciar con el pie derecho este proceso, 2018 será el año en que más comicios sucedan simultáneamente en la historia de nuestro país, vamos a trabajar muy fuerte y cada quien desde la trinchera que representa. Cada quien deberá ser parte de la consolidación democrática en nuestro país, nosotros lo tenemos muy claro.

En días pasados y desde la Cámara de Diputados, todo México fue testigo de la fuerza que tiene el Frente Ciudadano por México, que conformamos Movimiento Ciudadano, el Partido de la Revolución Democrática y Acción Nacional. Nuestra batalla fue llevar la voz de millones de mexicanos al Poder Legislativo para evitar la perpetuación de la corrupción y de la impunidad, por nueve años, con un fiscal a modo; afortunadamente eso ya no sucederá.

Pero lo mismo queremos llevar a cabo en el 2018, vamos a llevar la voz de millones de mexicanos que están hartos de la corrupción y del mal gobierno. Sí, del mal gobierno, de este gobierno federal. México no puede soportar otros seis años con “casas blancas”, con socavones y con estafas maestras. México no puede soportar otro gobierno en donde la corrupción campea y solo se encuentra justicia cuando los arrestos y las detenciones se dan fuera de nuestro país.

Tampoco podemos permitir que se creen soluciones mágicas que se sustentan en demagogia; no queremos ver a México convertido en un Venezuela o en un “Pejezuela”; la amenaza autoritaria y populista es vigente y después de los hechos vistos en el Legislativo, nos ha quedado claro que ya hay una alianza de frente a la sociedad, que desde esta misma semana defendió al estado de derecho en nuestra nación y, por ende, a la sociedad mexicana.

Pero también hay otra alianza que se da en los pasillos de la transa, en donde Morena se fusiona con el pri convirtiéndose en “Primor”; esa alianza que buscaba pactar la impunidad de Javier Duarte y de sus beneficiarios como la recaudadora Eva Cadena y que le valió a Morena, por cierto, encabezar el Instituto Belisario Domínguez en el Senado de la República.

Por eso en Acción Nacional queremos retomar los principios y postulados que nos han hecho institución creadora de los procesos democráticos.

En Acción Nacional nos han nutrido gigantes inspiradores, que nos dan ejemplo, lustre y obligación. Antes de que termine este mes se cumplirán cinco años de la pérdida de Alonso Lujambio y con las mismas ideas de Don Alonso Lujambio sostendremos y defenderemos la imperiosa necesidad de salvaguardar, desde el INE, a la democracia que es indispensable porque, como lo dijo nuestro presidente Ricardo Anaya en Chihuahua hace algunas semanas, junto con el gobernador Javier Corral, Cuauhtémoc Cárdenas, Alejandra Barrales, Martha Tagle y varios líderes más de la vida política y de la sociedad civil organizada en nuestro país: “La democracia sí importa”.

Y la democracia sí importa porque le debe servir a un pueblo para echar a un mal gobierno; la democracia debe permitir a un pueblo deshacerse de un gobierno corrupto e ineficaz, tal y como lo es el actual gobierno encabezado por Enrique Peña Nieto.

Lo que deben esperar de nosotros es una férrea defensa de la decisión y participación libre de los ciudadanos, porque en la memoria histórica electoral reciente han quedado inscritas dos fechas negras en las que se tuvieron que anular los procesos electorales: agosto del 2015, el primer distrito federal en Aguascalientes; y octubre del 2016, la gubernatura de Coahuila, ante la ilegal intervención de gobernantes emanados del PRI.

No esperen de nosotros falsas acusaciones, pero tampoco esperen que permitamos o nos quedemos callados ante el abuso que desde el gobierno fede- ral realizarán con recursos públicos y programas sociales. Nosotros vamos a seguir cuidando a México con responsabilidad, como siempre, pensando en la siguiente generación y no en la siguiente silla; así se consolida la democracia y así se consolida un país fuerte y con futuro.

Horacio Duarte Olivares (Morena)

El día de hoy inicia un largo pero esperanzador camino hacia el 1º de julio. El INE está dando el banderazo de salida para el proceso electoral federal más grande e importante en la historia reciente del país […] El consejero presidente en numerosas ocasiones lo ha llamado “la prueba de ácido” para este Instituto, y efectivamente lo será. Los ojos de los mexicanos y del mundo estarán observando todas las decisiones, y por qué no, las omisiones, de este Consejo General.

Acabamos de salir de un proceso electoral local en el estado de México, en donde las autoridades electorales no estuvieron a la altura de las circunstancias, les quedaron a deber mucho a los mexiquenses. No vieron o no quisieron ver el cúmulo de irregularidades que la sociedad civil y los actores políticos documentamos. Esto es preocupante debido a que estos mismos consejeros que están el día de hoy sentados diciendo que están preparados y listos para iniciar el siguiente proceso electoral, hace tan solo unos meses no se atrevían y no se atrevieron a frenar el activismo de Enrique Peña Nieto, por el tema de reparto de programas sociales, y todavía unas sesiones anteriores no se atrevieron ni siquiera a sancionar al alicaído secretario de Gobernación.

Todavía más burdo fue que Enrique Peña Nieto torpedeó los lineamientos de piso parejo. Por eso nosotros consideramos que no toca solo a los ciudadanos rechazarlo, les toca también a ustedes ciudadanos, consejeras y consejeros, frenar el activismo legal de Enrique Peña Nieto.

A ustedes consejeros les pedimos algo muy sencillo pero que en los últimos años pareciera algo imposible: aplicar la ley, el estado de derecho, que no les tiemble la mano. El reto que hoy inicia es de trascendencia incluso internacional.

Los criticamos para fortalecerlos, para despertarlos, no para dinamitarlos. Les queremos recordar que este INE viene de experiencias ciudadanas, del antiguo IFE. Ese antiguo IFE tiene un ADN ciudadano, imparcial al servicio de la democracia, no al servicio del poder público. No piensen que su única labor es organizar elecciones y contar votos. Es su obligación constitucional garantizar elecciones libres y auténticas, lo que no puede suceder si existe compra indiscriminada de votos frente a ustedes y permanecen inmóviles o llegan demasiado tarde a intentar frenar dicha irregularidad.

Les pedimos salgan de este palacio electoral y vean lo que sucede en la realidad en las calles, y quizás entonces entiendan por qué la ciudadanía tiene desconfianza ante las autoridades electorales. Morena no es el problema, son los ciudadanos que les tienen desconfianza a las autoridades.

Sabemos que, aunque no se diga, las autoridades electorales tienen filias y fobias, y dependiendo de los colores son sus decisiones. Lo han demostrado una y otra vez. A pesar de ser una institución supuestamente ciudadana, es evidente la existencia de bancadas partidarias funcionando dentro del Instituto, y también es claro quién comanda la fracción mayoritaria. Pero incluso con ustedes en nuestra contra aquí estamos, listos para dar la gran batalla electoral por una transformación del país de manera pacífica y con un proyecto distinto de nación. En nuestro país tenemos primeros lugares en violencia, grandes zonas geográficas del país en manos del crimen organizado, corrupción e impunidad. Tenemos casas blancas, HIGA, OHL, Odebrecht, Lozoya, Javier Duarte, estafas maestras, por mencionar algunos escándalos recientes, todos bajo el mando protector del Partido Revolucionario Institucional y Enrique Peña Nieto. […] México no aguanta otros seis años de gobiernos priistas. Obvio, tampoco de panistas. Se requiere un cambio verdadero. Es importante mencionar que los que se sienten dueños del país están preocupados, no han decidido, no saben a quién van a apoyar, a qué color, al rojo, amarillo o a cuál otro, porque ninguno levanta; están desesperados e intentan ahora combinar colores a ver si les funciona […]

Para algunos partidos no fue suficiente haber sido usados y manipulados por la firma del Pacto por México y aprobar todas las reformas de Enrique Peña Nieto, incluido el “gasolinazo”, ahora acaban de firmar una nueva versión en forma de frente supuestamente ciudadano […] Muchos se preguntan sobre lo que tienen en común los integrantes de este denominado Frente Ciudadano. Para aquellos que se hacen esta pregunta, nosotros les tenemos una respuesta, lo que tienen en común, por cierto, también con el pri, es su miedo a Morena […]

Y desde ahora advertimos: vendrá la guerra sucia contra nosotros, ya los estamos esperando. Echarán a volar toda su imaginación para comprobarnos que si Trump, que si Venezuela, que si Maduro; no les importará manipular, como buenos alumnos de Joseph Goebbels, teórico del régimen nazi, aplicarán la máxima: “Miente, miente, que algo queda”; sin embargo, la ciudadanía ha despertado, sabe que es momento de las y los mexicanos.

En Morena somos conscientes de la realidad que vivimos, estamos muy optimistas, en tan solo tres años hemos demostrado ser la fuerza política más consistente, al igual que otras fuerzas hoy sentadas, como el PES, que han demostrado que se puede abrir camino frente a los partidos tradicionales más allá de las trampas, artimañas, simulaciones y las carretadas de dinero que ya sabemos que van a aplicar y que querrán imponerse. Las autoridades electorales tendrán que respetar la voluntad popular, lo mismo Peña Nieto, no tienen escapatoria. El periodo negro de la corrupción habrá de terminar.

A los ciudadanos mexicanos les pedimos no caer en el juego de quienes solo buscan dividir y fragmentar el voto supuestamente opositor. El voto es libre y secreto, no tiene precio, es la mejor arma que tenemos los ciudadanos […]

Alejandro Muñoz García (PRI)

Efectivamente iniciamos el proceso electoral federal, y como se ha dicho aquí, con elección compleja y sin precedentes […] este gran proceso electoral tiene retos, en primer lugar, la fiscalización. Y aquí quisiera decir que esperamos que el INE pueda aplicar criterios claros, transparentes para todos los partidos políticos en todos los temas, respetando la ley de reserva y las competencias de las demás entidades y poderes. Verificará campañas, precampañas, tendrá instrumentos como visitas domiciliarias, ingresos y gastos de los partidos políticos, monitoreos, informes, el visor que tiene del INE-SAT y, desde luego, un sistema complejo de quejas.

El siguiente que creemos que es uno de los retos más importantes que tendremos los partidos políticos y también el INE es la transparencia y la rendición de cuentas. En días pasados el INAI ha nombrado al PRI como el partido más transparente de todos los partidos, en contraste con Morena, que aquí viene a decir una serie de cosas y mentiras, en donde ellos de las cien obligaciones que tenían de transparentar en sus recursos públicos, solo pudieron transparentar, porque así lo quisieron, la mala cantidad del 8.4 por ciento. Eso es Morena, el partido más opaco y menos transparente.

¿Pero también qué quiso hacer Morena? En sus discursos dice una cosa, pero ojalá que no pase en transparencia lo que pasó en el estado de México, en tan solo seis días, Morena, reportó 73 millones de pesos. ¿Qué ocultaba Morena en tan solo seis días reportando? Un partido opaco y que no abona a la transparencia. Ya sabíamos qué ocultaba: los escándalos del dinero en efectivo.

Hay partidos políticos que quieren ser transparentes, pero que tienen dirigentes muy opacos. Ricardo Anaya no ha tenido reparo en enfrascar a su partido en una lucha interna cuyo desenlace, cualquiera que sea, será que su partido político no tendrá cohesión. Así enfrentará el Partido Acción Nacional el proceso electoral gracias a su presidente, pero solo se puede pensar que se quieren pasar de listos los que en realidad no lo son. La mezcla de astucia, perversión, ambición incontrolada en un sucedáneo de la inteligencia es una bomba de tiempo que estallará en sí mismo, en su detonador. Ningún delirio tiene buen fin.

A la hora en que a las instituciones se les exige oportunidad y eficacia, es triste ver a aquel joven político que haya resultado en un audaz y avezado maquinador de engaños, que él solo puede pensar que son gran capacidad de su política. El joven político envejeció muy pronto, fue o tal vez fue parte siempre de lo mismo, de lo que hay que cambiar, de lo que hay que dejar atrás. Tiene Acción Nacional, con su dirigente, una pobre concepción de lo que es la oposición.

Sería falaz decir aquí si en la toma de la Cáma- ra de Diputados hubo perdedores y ganadores, aquí nadie ganó; que Acción Nacional recobre su razón y que encuentre su ruta para dirimir sus divisiones y resolver su candidatura, apenas tendrá tiempo para hacerlo. Y al Frente Amplio, para esa alianza de posturas irreconciliables, porque ciertamente justicia, paz, oportunidades, democracia, ciudadanía, desarrollo social y la solidaridad social son aspiraciones que para el polo de esta suma de fuerzas se representan de manera diferente y se persiguen incluso de manera diferente, si no es que divergentes entre ustedes. Por eso yo le recomiendo a este Frente: cuiden los acuerdos que toman porque Anaya ha demostrado ser un socio poco confiable.

[…] Otro reto importante está en radio y televisión, hemos visto que los lineamientos, los voceros y los dirigentes han abusado de los medios de comunicación. Otra vez Morena, cuando Andrés Manuel López Obrador utilizó la pauta que le correspondía a Morena en un 82.88 por ciento; hace 11 años Andrés Manuel se quejó de inequidad en el acceso de radio y televisión y ahora él monopoliza todas las candidaturas, toda la radio y toda la televisión. A ustedes les gustaría que no hubiera democracia, mi querido Horacio; ustedes quisieran un nepotismo mesiánico, pero no lo hay. Hay una democracia afortunadamente. Tenemos otro reto, que es la sociedad, que efectivamente no cree en los partidos políticos, pero no cree

lo suficiente en el INE y ese será nuestro reto […]

La crisis de los partidos políticos no exime al pri, pero decimos con firmeza y con mucha convicción: “Somos el partido de la legalidad, de la inclusión, de la responsabilidad”. La revolución de hoy es la revolución incluyente y cultural, la revolución de hoy es pacífica e intergeneracional, la revolución de hoy es tecnológica y digital, la revolución de hoy se hace en las aulas y se impulsa con energías renovables.

Somos un partido, repito, que ha abierto y ha roto sus candados; somos un partido que abre la puerta a la sociedad.

Nos hemos esforzado para tener una visión de futuro de México que estamos construyendo juntos, un México que hace suyo el desarrollo sustentable y la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres.

En la vida política, en la vida social y en todos los ámbitos de la vida, con una lucha constante en poder acortar la desigualdad en todas sus expresiones.

 

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