Alerta pertinente
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Cada septiembre, el escenario de Naciones Unidas se llena de compromisos solemnes: líderes mundiales que prometen “redoblar esfuerzos”, “cerrar brechas” y “acelerar la igualdad de género”.
Cuenta la leyenda que a finales de diciembre de 1994 el presidente Zedillo perdió los estribos y a gritos maldijo la herencia de Carlos Salinas. Había estallado la crisis económica. Sus enormes costos...