Brasil a segunda vuelta
Las encuestas previas a la elección presidencial en Brasil acertaron en anticipar que ningún candidato obtendría mayoría absoluta y sería necesaria una segunda vuelta, que tendrá lugar el domingo 25 de octubre del año en curso. Las mismas encuestas fallaron al anticipar que el presidente Lula, que busca la reelección, quedaría en primer lugar en la primera vuelta, celebrada el domingo 4 de este mes.
Faltando por computar un 0.02% de las urnas electrónicas (no confundir con voto por internet) el candidato de la derecha, Flavio Bolsonaro, se lleva el primer lugar con el 47.03% del total de votos. El presidente Lula da Silva queda en segundo lugar con el 45.16%, una diferencia de 1.87 puntos porcentuales.
Entre los dos candidatos que pasan a la segunda vuelta suman el 92.19% del total de votos. El resto (7.81%) se reparte entre los otros 10 candidatos que aparecieron en la boleta. Solo tres de ellos alcanzaron porcentajes superiores al 2%, para en conjunto sumar el 7.31% de la votación. Ellos son Augusto Cury (2.89%), Renan Santos (2.24%) y Ronaldo Caiado (2.18%) Los otros 7 candidatos suman, en conjunto, menos de medio punto porcentual de los votos.
La polarización que afecta a la sociedad y electorado de Brasil, similar a la que se vive en numerosos países, redujo a casi nada el espacio para opciones diferentes a las que se confrontan de ruda manera. Sin embargo, con un resultado como el observado en la primera vuelta, con apenas 1.87 puntos de diferencia entre los dos que pasan a segunda vuelta, en la franja del electorado que votó por los siguientes tres candidatos, que suman 7.31% de los votos, podría estar la decisión de quien será el ganador el 25 de octubre, y próximo presidente del mayor país, en territorio y población, de América Latina.
Por sus posiciones en la campaña, es previsible que para la segunda vuelta Renan Santos (Partido Misión) llame a votar por Bolsonaro, mientras que Cury y Caiado anunciaron que no respaldarán a alguno de los dos finalistas, dejando “en libertad” a sus partidarios de votar el 25 de octubre, lo que deja la incógnita sobre la preferencia de ese segmento del electorado brasileño, decisivo en la confrontación final.
En una prospectiva puramente aritmética del resultado para el 25 de octubre, es Bolsonaro quien tiene mejor posición de salida. Si a su 47.03% logra sumar el total de votos por Renan Santos (2.24%) alcanzaría el 49.27%, muy cerca del 50% más uno.
Para Lula está cuesta arriba remontar y superar. De los votos que obtuvieron en conjunto Augusto Cury y Ronaldo Caiado (5.07%) necesita conquistar para su causa prácticamente a la totalidad de ese electorado, para alcanzar un 50.23%. No es imposible, pero se antoja que casi lo es, si de ellos dependiera por completo su suerte.
Para los dos candidatos finalistas el otro terreno de la disputa por la mayoría absoluta (la mitad más uno de los votos) es el electorado que el domingo 4 de este mes no acudió a votar, a pesar de que en Brasil el voto es obligatorio.
El padrón electoral de Brasil es de 158.7 millones. De ellos, no acudieron a votar 33.5 millones (21.08%). Un aumento en la participación ciudadana de 5 puntos porcentuales será decisivo para el resultado final.
La moneda está en el aire. De qué lado caiga dependerá en gran parte de esos dos segmentos del electorado brasileño: los que votaron por candidatos marginales este domingo 4, y los que no habiendo acudido a votar lo hagan en la segunda vuelta del domingo 25 de octubre.
Veremos.
