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Armonía de miradas

Interludio

El 4 de junio del presente año se llevó a cabo la jornada electoral para elegir a quien será la primera gobernadora del estado de México. En Organización Fuerza Ciudadana, A.C. nos dimos a la tarea de organizar una misión de observación electoral que arrancó el día 3 y terminó el día 5 de junio. Dicha misión fue conformada por siete mujeres diversas en edades, profesiones, procedencias y miradas, pero con un objetivo común: poner al servicio de la democracia sus ojos y saberes. A continuación, les presentamos nuestro informe técnico, uno realizado a manera de “armonía” entre lo visto, lo aprendido y lo recomendado. Gracias a cada una de ellas por su trabajo y esfuerzo.

Do

Sofía Marisol Martínez Gorbea

Derivado del ejercicio de observación electoral en la pasada elección del 4 de junio del estado de México, se pueden destacar algunos aspectos relevantes, unos positivos y otros negativos. El primero de entre los aspectos positivos es que se confirmó, una vez más, que el sistema electoral de nuestro país funciona adecuadamente. Es verdad que tiene áreas de oportunidad, pero en lo general su funcionamiento es eficiente. Lo anterior se señala luego de ver que el despliegue logístico implementado por el Instituto Electoral del Estado de México el día de la jornada electoral, y seguramente durante toda la preparación de la elección, le permitió dar cumplimiento en tiempo y forma a las actividades que le correspondía realizar en coordinación con el órgano nacional. Los conteos rápidos y el PREP fueron una muestra de ello.

También como aspecto positivo, es importante destacar la labor que, como en cada proceso electoral, realizaron ciudadanas y ciudadanos al participar como funcionarias y funcionarios de mesas directivas de casilla. El compromiso se demostró con su presencia puntual en las casillas visitadas, en las cuales –a excepción de una– las mesas directivas estuvieron integradas por cuatro personas, quienes cumplieron con entusiasmo su deber de recibir y contar los votos de sus vecinos y vecinas, así como de brindar una adecuada orientación a la ciudadanía para ejercer su voto en aquellas casillas en las que se instalaron urnas electrónicas, mismas que –dicho sea de paso– en general tuvieron opiniones positivas por parte de las personas votantes, ya que al preguntar su opinión, algunas de ellas las consideraron como una buena alternativa para abaratar los costos de las elecciones y obtener los resultados de forma inmediata, además de considerar que su uso es muy sencillo.

Respecto de las áreas de oportunidad para las autoridades electorales, se observó que la mayoría tiene que ver con temas de accesibilidad real. Señalo real porque en la práctica existen, pero no son las apropiadas. Lo anterior en razón de que, si bien es cierto que todas las casillas visitadas contaban con rampa para personas con discapacidad –porque es un requisito que el INE prevé para ubicar casillas–, también lo es que en algunos casos dichas rampas no tenían la pendiente adecuada, lo que las hacía peligrosas, o bien había obstáculos al final de la rampa que impedían el acceso, por lo que resultaban inútiles para las personas con silla de ruedas, andaderas, muletas o cualquier otro apoyo para discapacidad motriz. 

Otra área de oportunidad es hacer mayor difusión al ejercicio de voto anticipado para personas que por temas de salud no pueden acudir a votar el día de la jornada electoral. Hubo quienes comentaron que pensaban que ese mismo día podían solicitar ante la mesa directiva de casilla que acudieran a su domicilio porque tenían alguna persona enferma que quería votar; cuando les explicaban que no era posible porque el ejercicio ya había pasado, dijeron que nunca se enteraron porque no hubo suficiente difusión.

Finalmente, aunque aquí no se agotan los aspectos por mejorar, es importante mencionar que los carteles que explican que el INE cuenta con un Protocolo para el Voto de Personas Trans, no fueron colocados en un lugar visible en todas las casillas y en algunas de ellas incluso no se colocó, lo que limitó su difusión para que se conozca dicho protocolo.

Por otra parte, en lo que respecta a los aspectos negativos que se observaron, uno de ellos fue la baja participación ciudadana. Cabe destacar que la mayoría de personas que acudían a votar eran personas de la tercera edad, en ninguna de las casillas visitadas predominaban personas jóvenes, su presencia se veía de forma aislada, fenómeno que habría que analizar para conocer sus causas.

Otro aspecto a destacar es que hubo algunas prácticas que recordaban al México de los años ochenta. En la casilla especial visitada, de pronto se vio a más de veinte personas llegando juntas a votar, resultando evidente que no tenían una relación de parentesco. Otra acción que resulta digna de mencionar en una de las casillas visitadas fue la presencia de personas con acreditación de observadoras electorales, la mayoría de ellas de la tercera edad, pero lo curioso del caso es que al platicar con ellas, desconocían que el gafete que portaban era de observadoras electorales y que no tenían la menor idea del rol que debían desempeñar, sólo mencionaron que las habían mandado a quedarse ahí todo el día para ver lo que pasaba y que únicamente podían salir a comer y regresar. 

También es de llamar la atención que en una casilla había personas que realizaban presuntamente encuestas de salida. Lo cierto es que no se concretaban a preguntar sobre las preferencias del voto, sino que contaban con un documento cuyo modelo era igual al de las boletas y lo mostraban a las personas. Al tiempo que platicaban con ellas iban tomando nota en unas listas, lo que les tomaba varios minutos por persona.

Por último, además de las acciones mencionadas en las casillas, hubo otra que llamó la atención, que fue ver a personas que portaban chalecos de Morena y que estuvieron operando, por llamarle de alguna manera, en un hotel cercano al órgano electoral local, las cuales a partir de aproximadamente las 20:00 horas recibían unos listados, los verificaban y después los guardaban en sobres de papel manila, para finalmente entregar sobres blancos tamaño carta a quienes les habían llevado los listados. Sobra decir que no eran representantes del partido ante mesas directivas de casilla porque los documentos que entregaban no eran los listados nominales, lo que despertaba la suspicacia de quien lo observara.

Re

Mariana Martínez Rocha

Re…cordando lo bueno, lo malo y lo feo, el pasado 6 de junio las y los mexiquenses participaron en el proceso democrático para elegir a la nueva persona titular del Poder Ejecutivo en el estado de México. Un estado de gran trascendencia al contar con el mayor número de personas inscritas tanto en el padrón electoral como en la lista nominal y donde se encontraba en juego la continuidad del llamado “partido hegemónico” y/o la alternancia.1

En el pleno ejercicio de mis derechos político-electorales decidí participar como observadora electoral durante el desarrollo de los comicios a celebrarse en dicha entidad. A manera de resumen presento lo bueno, lo malo y lo feo que pude presenciar.

Lo bueno: la tecnología aplicada en los comicios de 2023

Durante el proceso electoral fue duramente cuestionada y criticada la implementación de tecnologías para realizar la captación y conteo de votos a través de 164 urnas electrónicas, cien de ellas diseñadas por el Instituto Nacional Electoral (modelos INE 7.0) y sesenta y cuatro por el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco.2 Dichas críticas cobraron relevancia en la opinión pública y política al ser contempladas en la reforma en materia político-electoral, mejor conocida como Plan b, que suprimía la facultad de las autoridades electorales a utilizar dichas herramientas. 

Para muchas personas, la urna electrónica carecía de certeza y transparencia e inclusive, podría ser objeto de manipulación, generando desconfianza para los partidos políticos y la ciudadanía en general. Ahora bien, durante mi ejercicio de observancia electoral pude ver en acción la urna desarrollada por el INE, misma que, desde mi punto de vista, trae consigo diversos beneficios:

  1. Se disminuye el uso de papel, contribuyendo a la conservación del medio ambiente.

  2. Disminuye el tiempo de emisión del sufragio.

  3. Reduce el margen de error al contabilizar los votos.

  4. Abrevia el proceso de clausura de las casillas en virtud de que de manera automática la urna emite las actas finales para las y los funcionarios de casilla, así como para los representantes de partido.

En conclusión, pude constatar –de las casillas electrónicas que visité– que el uso de tecnologías en los procesos electorales genera un ahorro que permitiría llevar a cabo elecciones eficientes y económicas sin sacrificar la certeza de los resultados. Finalmente resultaría valioso reflexionar sobre lo vivido en la aplicación de estos instrumentos en las demás entidades federativas pues contribuiría a una mayor aceptación por parte de la población.

Lo malo: la infraestructura electoral, ¿para todas y todos?

Según datos del Censo de Población y Vivienda 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el estado de México es la entidad con más personas con discapacidad o limitación en todo el país.3 Es entonces que supondríamos que la accesibilidad para la emisión del sufragio de esta población sería un tema prioritario para las autoridades electorales, tomando en cuenta que el Instituto Nacional Electoral por primera vez implementó un protocolo para la atención de las personas con discapacidad.4

En ese contexto y tomando en cuenta lo observado durante la jornada, me permito enlistar las siguientes reflexiones:

  1. Algunas de las casillas observadas eran poco accesibles por lo que respecta a la movilidad o desplazamiento.

  2. Las y los funcionarios de casilla, pese a haber recibido capacitación, no implementaban el protocolo de atención.

  3. En algunas casillas no se contaba con los materiales electorales enfocados a la atención integral de dicha población (mampara especial para votar, sello x, la plantilla braille, etcétera).

A manera de cierre, y tomando en cuenta lo vertido anteriormente, estimo que es necesario reforzar la capacitación de las y los funcionarios de casilla respecto de la atención de este grupo, así como a la promoción de las herramientas que garanticen la participación de las personas con discapacidad.

Lo feo: la participación

De acuerdo con el Programa de Resultados Electorales Preliminares 2023, alrededor de 6 214 217 mexiquenses salieron a emitir su voto el pasado 4 de junio, lo cual equivale al 50.13% de participación. Casi la mitad de la población decidió no participar en la elección de la persona titular del Ejecutivo estatal. Valdría la pena analizar la eficacia de los programas de educación cívica y participación ciudadana implementados por el Instituto local y por el INE tomando en cuenta que estamos a meses de dar inicio al proceso electoral más ambicioso de la vida democrática del país.

Mi

María del Mar Trejo Pérez

Mi observación electoral la llevé a cabo durante la jornada electoral de este año en el estado de México, proceso electoral considerado como el preludio de lo que puede suceder en los comicios de 2024. La ciudadanía mexiquense eligió a la próxima persona que ocupará el cargo de la gubernatura. Por primera vez en la historia de dicha entidad federativa, una mujer será quien gobierne. Asimismo, hubo otros aspectos que se observarían, como lo fue la implementación del voto anticipado para personas con discapacidad; el voto de la ciudadanía mexiquense residente en el extranjero –quienes sufragaron vía electrónica y vía postal–; así como el voto para aquellas personas que se encuentran en prisión preventiva y el uso de urnas electrónicas.

El domingo 4 de junio se llevó a cabo la jornada electoral. Se inició muy temprano con la visita a una casilla especial para conocer el modelo de votación, misma que se encontraba ubicada en la Plaza Estado de México, en la ciudad de Toluca. En dicha casilla sufragó la ciudadanía mexiquense que reside fuera del municipio. Una gran afluencia se observó durante la apertura y alta participación de personas adultas mayores.

Posteriormente, se acudió a la casilla ubicada en San Cristóbal de los Baños, municipio de Ixtlahuaca, en donde predominan las comunidades mazahua y otomí. Hay que destacar que la participación de la ciudadanía fue del 59.1% en la sección 2193 y del 62.3% en la sección 2194. Se observó una gran organización y actitud de fiesta cívica entre vecinos y vecinas integrantes de las mesas directivas de casilla. La misma comunidad manifestó sus ganas de ejercer el voto con su participación concurrida desde el inicio de la jornada y no se registraron incidencias. Si bien es cierto que Ixtlahuaca es una zona en donde habitan mazahua-hablantes, se observó que la comunicación oral y escrita era en español.

A continuación, nos trasladamos a San Felipe del Progreso, con el objeto de observar el funcionamiento del voto en urnas electrónicas, mismas que se encontraban en la casilla ubicada en la Escuela Secundaria “Lic. Juan Fernández Albarrán”. Las indicaciones que se le dieron a la ciudadanía que acudió a votar mediante este sistema fueron claras y no se observó alguna dificultad en el uso de tales urnas. Hay que mencionar que el uso de infraestructura electrónica en comunidades indígenas significa romper con el estereotipo de que quienes habitan en estos grupos son ajenos a los avances tecnológicos. 

Según datos del PREP del Instituto Electoral del Estado de México, la participación ciudadana en dicha casilla fue del 57.3%; y, en la casilla contigua fue del 64.4%. Enseguida, se acudió a la casilla 4020 ubicada en el Teatro del Pueblo de la ciudad de Atlacomulco, en donde la ciudadanía sufragó de manera tradicional. Se pudo observar que fueron a votar personas con discapacidad y que las instalaciones en donde estaba la casilla contaban con infraestructura de accesibilidad como, por ejemplo, rampas para sillas de ruedas. Cabe mencionar que las personas que acudieron a votar se autoadscriben pertenecientes a la comunidad mazahua, destacando que esa participación fue de las más altas en toda la entidad, con el 71.6%.

La jornada de observación electoral concluyó al presenciar el cierre de las casillas ubicadas en la Alameda Norte, en la ciudad de Toluca, sin que se registrase alguna anomalía. Posteriormente, se presenció el arranque de la información dada por el PREP. Al finalizar la jornada del día, se dieron a conocer los resultados del Conteo Rápido, en donde la candidata de la Coalición “Juntos haremos historia en el estado de México”, llevaba 52.1% y 54.2% de los votos tomados de la muestra.

Una actividad de gran relevancia, organizada por parte del Instituto, se llevó a cabo al día siguiente de la jornada, con una reunión de intercambio de experiencias con las personas observadoras electorales nacionales y extranjeras. Al finalizar se dieron a conocer las conclusiones de la actividad de observación electoral durante la jornada del día anterior.

Un hecho para dejar constancia es que menos del 50% de la ciudadanía registrada en la lista nominal del estado de México, acudió a sufragar. Esta situación se debe considerar para el próximo proceso electoral, ya que si los institutos electorales están haciendo bien su trabajo para garantizar a la ciudadanía su derecho al sufragio, también hay que mencionar que la ciudadanía no acude a las urnas, por lo que se debe iniciar un estudio para determinar cuáles son las causas por las que existe este porcentaje de abstencionismo, que hipotéticamente pueden derivarse desde una falta de cultura cívica hasta de que las ofertas de los partidos políticos no convencen a la ciudadanía.

En general la jornada electoral transcurrió sin incidencias graves que pusieran en peligro el proceso electoral. Cabe destacar el grado de civismo de parte de la candidata de la Coalición “Va por el estado de México” y del gobernador de la entidad al reconocer el triunfo de la candidata de la coalición contraria, una vez que se dieron a conocer los resultados del Conteo Rápido.

Lo destacable de la observación es que, al ser el estado de México una entidad pluricultural, se tuvo la oportunidad de observar la votación en las comunidades indígenas, sobre todo la mazahua y la otomí. La mayoría de las personas funcionarias de las casillas eran parte de la comunidad indígena y la participación en las urnas fue del 50.1%. Esta afluencia de la comunidad indígena debe analizarse detenidamente porque puede dar lugar a considerar que existe una tradición cívica por parte de las personas mazahua-hablantes.

Por último, hay que señalar que la afluencia para el uso de urnas electrónicas fue muy alta, lo que viene a confirmar su efectividad, inmediatez y certeza en cuanto al procesamiento de datos en la etapa de escrutinio y cómputo. Más allá del ambiente político en que se desarrollan los procesos electorales, la responsabilidad que tienen los institutos electorales estatales es asegurarle a la ciudadanía que su voto será determinante en la elección de cargos públicos. Es innegable que se debe transitar hacia el uso masivo de recursos electrónicos que permitan tener datos certeros y en el menor tiempo. Lo observado en las elecciones en el estado de México puede y debe ser considerado para la planeación de los comicios en las diversas entidades federativas en 2024.

Fa

Andrea Martínez

Falta de… al cuestionarme cómo empezar el informe y con una interrogación constante en la mente por esta propuesta de organización peculiar y divertida, tratando de decidir con qué palabra debería comenzar, palabra que describiera mi primera experiencia como observadora ciudadana en un proceso electoral y que pudiera describir lo que presencié, o por lo menos se apegara a la realidad. 

Tarareando una y otra vez la nota musical Fa, no pude sino llegar a la palabra falta, pero estaba ante una nueva encrucijada: cuál de todas las faltas era más importante. Falta de información, falta de cultura electoral, falta de capacitación, falta de compromiso… Durante el recorrido de observación que se estableció por parte del Instituto Electoral del Estado de México en las elecciones celebradas el pasado 4 de junio, tuvimos la oportunidad de visitar varias casillas instaladas en diversos municipios del estado de México, entre las cuales se encontraban casillas ordinarias, especiales y extraordinarias, concluyendo el recorrido en una casilla con urnas electrónicas.

Al desempeñar nuestra función como observadoras vimos varias cuestiones que llamaron nuestra atención. Nuestra primera visita fue a una casilla especial ubicada en el municipio de Toluca de Lerdo, en la cual observamos la instalación y apertura, llamando mi atención la larga fila aún y cuando todavía no llegaban las personas funcionarias de casilla con la documentación y materiales electorales. Presenciando desde la instalación hasta el comienzo de la votación, pudimos observar cómo una persona trató de identificarse como representante de partido sin tener consigo el documento que la acreditaba, pero el funcionariado, actuando en todo momento con respeto, le hizo saber que no contaba con su acreditación, por lo que le solicitaron esperara afuera de la casilla. 

No fue la única sede electoral que contó con este tipo de irregularidades, ya que nos encontramos en diversas casillas con personas que se ostentaban como representantes de partidos o preguntaban si también veníamos por parte de “x” partido, cuando en realidad se encontraban acreditados como observadores ciudadanos. Muchas de estas personas no tenían claro a qué se les enviaba o cuál era la finalidad de permanecer en la sede que les había asignado el partido que las mandó.

De lo que se advierte la falta de ética de los partidos contendientes, ya que a pesar de la exigencia de que el proceso electoral se llevara a cabo conforme a derecho, son los primeros en transgredir, manipular y apropiarse de un derecho ciudadano como lo es la observación electoral para su beneficio, sin permitir que se lleve a cabo una contienda justa.

Por otra parte, en lo personal, una cuestión importante y que me interesaba observar era la capacitación y accesibilidad con la que se contaba para atender a personas con discapacidad, así como la atención a personas trans, sin tener la oportunidad de presenciar el voto de este grupo de personas. Sin embargo, en la mayoría de las casillas sí pude observar a personas de la tercera edad o con algún tipo de discapacidad. 

En la primera casilla tenía altas expectativas, pues las personas funcionarias se advertían capacitadas en su actuar, aunado a que, una vez aperturada la casilla, estas comenzaron a formar una fila especial para personas de la tercera edad y personas con discapacidad, la cual iba alternando el paso con la fila principal de personas votantes. Sin embargo, la accesibilidad era nula, ya que ambos grupos se tenían que dirigir a las mismas mamparas, siendo evidente la incomodidad y los obstáculos que esto generaba, lo que indicaba la falta de accesibilidad con que se contaba, percatándome de personas que tenían que decidir entre sostener el bastón que requerían para apoyarse o hacer valer su derecho al voto, personas en sillas de ruedas a las que tenían que apoyar familiares para “medio” erguirlos en la mampara. 

Continuando con el recorrido nos percatamos de esta constante en las diferentes casillas, por lo que comenzamos a cuestionar a las personas a cargo de las casillas sobre si las capacitaron para atender a personas con discapacidad, a lo que nos contestaron que sí, así como también se les pregunto si contaban con material de apoyo que brindara accesibilidad, respondiendo también que sí, ya que contaban con material braille, sello x (herramienta que garantiza la participación de las personas con discapacidad motriz o ausencia de extremidad superior) y una mampara especial trasportable para acercarse a las personas que lo requirieran y facilitar así su pleno ejercicio del voto. 

Lamentablemente, era evidente que existía una falta de capacitación al funcionariado, ya que en algunas casillas se podía observar el cancel electoral especial y en otras no, existiendo gran confusión entre el ¨porta urna¨ y la ¨mampara portable¨. En algunos casos el cancel electoral era utilizado como porta urna, y el porta urna era confundido con la mampara.

A simple vista esto podía ser juzgado como falta de capacitación a las personas que se desempeñaron como funcionarios respecto de estos temas, pero resultó que no era del todo cierto, ya que algunas de estas personas, quienes conocían la forma correcta de emplear la mampara, nos indicaron que la mayoría de las personas que la requería y a quienes se les ofrecía, no querían hacer uso de ella, pues preferían acercarse a las mamparas comunes, porque de alguna forma sentían que sólo así su voto era válido. 

Por tanto, la falta de uso del material de apoyo no es atribuible únicamente a la falta de capacitación por parte de los institutos electorales a las personas funcionarias de casilla, sino que también era una cuestión de falta de información a las personas votantes o falta de confianza en el proceso electoral y su funcionariado por parte de la ciudadanía a quien van dirigidos estos materiales facilitadores.

Lo que me lleva a la conclusión de que ya sea como funcionariado, personas servidoras públicas y ciudadanía que ejerce su derecho al voto, no contamos con cultura de inclusión, y el proceso electoral es sólo una pequeña parte de todos los aspectos en los que nos falta mucho por crecer y aprender. Y no sólo para proteger, salvaguardar y respetar derechos humanos de las personas con discapacidad, sino para que ellas mismas los conozcan y los hagan valer. 

Para tocar brevemente el tema de los delitos electorales, en específico aquellos que se pueden cometer el día de las elecciones, es decir, conductas flagrantes, ¿realmente la ciudadanía conoce las conductas descritas como delitos electorales? ¿El funcionariado de casilla sabe qué hacer ante una conducta considerada como delito? ¿Las personas funcionarias de casilla y votantes saben a dónde acudir para realizar una denuncia? ¿Las personas servidoras públicas realmente saben intervenir en la presencia de delitos en materia electoral? Yo creo que no, ya que, aún y cuando algunas conductas resultan obvias como la compra de votos, los más mediáticos y sonados son los relacionados con violencia electoral y violencia en razón de género en materia electoral.

Creo que más allá de falta de interés por denunciar, se trata de una falta de ética y de cultura cívica como personas votantes, siendo importante reconocer que no sólo se trata de ejercer un derecho, sino de que ese derecho conlleva una obligación, prefiriendo no denunciar por cuestiones económicas, falta de confianza hacia las instituciones que se encargan de la persecución de este tipo de conductas, por ignorar o fingir ignorar que dichas conductas constituyen un delito. 

En conclusión, como sociedad tenemos una gran falta de cultura electoral.

Sol

Ana Cecilia Grijalva Moreno

En el recorrido de observación de la ruta 14 visitamos seis casillas. Iniciamos en una casilla especial que se instaló en la Plaza Estado de México en Toluca, donde pudimos observar algunas situaciones a destacar durante la instalación:

  1. El primer funcionario que se presentó en la Mesa Directiva de Casilla (MDC) en punto de las 7:35 horas, era un adulto mayor que resultó ser un funcionario suplente. En punto de las 8:15 se presenta el presidente de dicha MDC y acto seguido toma su lugar como escrutador.

  2. En punto de las 7:58 horas ya había veintinueve personas en la fila. Es preciso señalar que eran adultos de mediana edad, o bien adultos mayores, y había ausencia de juventudes de dieciocho a veintinueve.

  3. Sólo llegaron tres funcionarios de casilla.

  4. El CAE federal, aunque estaba presente en la casilla, no apoyaba a los funcionarios de casilla en momentos importantes del arranque de la instalación. Esto es de mencionarse porque si bien es cierto que nosotros estábamos presentes como observadores, sin embargo estamos imposibilitados a emitir algún tipo de asesoría o comentario alguno a los funcionarios de casilla porque no está dentro de nuestras atribuciones, no así los cae federales. Una persona de la fila pregunta, a manera de queja, por qué no iniciar la votación si ya había tres funcionarios de casilla, a lo que el CAE federal responde que no pueden empezar porque no están completos. Acto seguido, el presidente de la casilla votó en punto de las 8:12, sin declarar el inicio de la votación, situación que acentuó la molestia de la ciudadanía.

  5. Al momento del arranque de la votación se tenía presencia de representantes del PRI, PT y Morena.
     
  6. La primera persona ciudadana que emitió su voto en la casilla lo hizo en punto de las 8:21 horas.

  7. No había protocolo trans visible en el centro de votación.

  8. A las 8:33 nos retiramos del centro de votación.

La segunda casilla que observamos era de votación tradicional, estaba ubicada en la sección 2193 B, C1 y C2 del municipio de Ixtlahuaca, en la localidad de San Cristóbal de los Baños, en la Escuela Primaria Jaime Nunó, comunidad indígena Otomí en donde pudimos observar lo siguiente:

  1. Llegamos en punto de las 9:47 horas. No había personas en la fila.

  2. Los horarios de las casillas instaladas fueron los de 8:15, 8:20 y 8:26 horas, respectivamente.

  3. No se tomó a ningún funcionario de la fila.

  4. El cae era federal, ya con experiencia en procesos electorales y hablante de la lengua mazahua.

  5. Los funcionarios de casilla, en su mayoría del sexo masculino, entienden la lengua y atienden de manera correcta a las y los ciudadanos que se acercan a emitir su voto.

  6. El Protocolo trans es visible, así como el resto de carteles orientadores para la votación.

Al momento de comentar con el CAE federal las particularidades de la casilla, nos dijo que las personas jóvenes de la comunidad no hablan la lengua para evitar ser discriminadas, aunque si la hayan aprendido desde casa.

La votación en la tercera casilla que visitamos era mediante una urna electrónica de Jalisco, ubicada en la sección 4026 B, así como cinco contiguas en el municipio de San Felipe del Progreso, en la Escuela Secundaria oficial 92 Lic. Juan Fernández Albarrán, en donde pudimos observar lo siguiente:

  1. Al momento de entrar a la escuela pudimos observar la proyección de un video informativo para explicar paso a paso el procedimiento de votación en urna electrónica.

  2. En el centro de votación se encontraba personal del INE aplicando una encuesta de salida para obtener la percepción de la ciudadanía en relación al procedimiento de votación electrónica. La serie de reactivos se relacionaban con el tiempo de votación, si les había parecido complicado, si era recomendable votar de esa forma y si lo recomendaban para el siguiente proceso electoral, entre otras interrogantes.

  3. El acto de votar al frente de una urna electrónica tenía un tiempo estimado de un minuto.

  4. Durante el recorrido en este centro de votación nos encontramos a la vocal ejecutiva del INE del distrito 15, quien nos comentó algunos detalles relativos al Voto en Prisión Preventiva: en el centro penitenciario de Ixtlahuaca tenían derecho a votar sesenta y tres personas. Sin embargo, de esas personas una dijo que no quería, cinco ya estaban en libertad, una persona tenía sentencia condenatoria y al final sólo votaron cincuenta y cinco personas.

  5. Si consideramos el tiempo que transcurría desde que los votantes se identificaban ante el presidente de la MDC y posteriormente emitían el voto de manera electrónica, se contaban dos minutos.

La cuarta casilla que observamos era de votación tradicional, estaba ubicada en la sección 2198 B, C1, C2, C3 y C4 en el municipio de Ixtlahuaca, en la Escuela Secundaria No. 76 Ricardo Flores Magón:

  1. Carteles de orientación en el centro de votación.

  2. Pocas personas en la fila.

  3. Representantes de partidos políticos ordenados.

  4. CAE federal en apoyo a las casillas instaladas.

La quinta casilla del recorrido de observación era de votación tradicional, estaba instalada en una comunidad indígena, sección 420 B, C1 en el municipio de Atlacomulco en el teatro del pueblo:

  1. Carteles de orientación ubicados correctamente.

  2. Pocas personas en la fila.

  3. Casi no tuvimos acceso al centro de votación porque la casilla estaba instalada en el lobby del teatro… sólo observamos desde afuera.

  4. Observamos la llegada de personas en sillas de ruedas con acceso a través de rampa.

  5. Se presentó un ciudadano solicitando si podían ir a tomarle la votación a su casa a una persona que no podía salir por enfermedad, a lo que le contestaron que debió registrarse con anterioridad.

Por último nos trasladamos a Toluca de Lerdo para observar la votación en una casilla con votación tradicional instalada en la sección 5397 B, C1, C2, C3, C4 y C5, ubicada en la localidad de San Andrés Cuexcontitlán y observamos lo siguiente:

  1. Carteles de orientación en el centro de votación.

  2. Pocas personas en la fila, sin embargo ya se observaban las urnas con algunos votos al interior y ya estaba cercana la hora de cierre de la casilla.

  3. Representantes de partidos políticos ordenados.

  4. CAE federal en apoyo a las casillas instaladas.

  5. Se observaban algunas personas de la comunidad en el centro de votación sin identificación de FDC, observador electoral o de representante de partido, situación que consideramos un poco riesgosa para estar a punto de iniciar el cierre de la votación, consideramos que no había restricciones para estar en el lugar.

A manera de conclusión, la jornada electoral del pasado 4 de junio transcurrió en orden, no hubo alguna casilla en donde observáramos tumultos o filas largas para emitir el voto. En las casillas con diferentes modalidades de votación se tenían los requerimientos necesarios. Sin embargo, un tema a destacar fue la muy poca ciudadanía joven en la emisión del voto durante el desarrollo de la jornada electoral.

La

Marisol Jiménez Martínez

La información que recibimos las personas observadoras electorales por parte del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) se difundió en una conferencia en la que nos presentaron las dos rutas que siguió el IEEM a fin de promover entre la ciudadanía los perfiles de las contendientes y un voto informado: una plataforma digital denominada “Candidatas y Candidatos: Conóceles”; y la organización de debates que fueron televisados.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2021, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el porcentaje de población en el estado de México que tiene acceso a internet, desde los 18 años y hasta los 55 años y más, es de 75.4 %.5 Lo anterior cobra relevancia al hacer énfasis en el inicio de las palabras del consejero electoral Francisco Bello Corona, que durante su exposición, señaló que la composición del estado de México era plural y caracterizada por un alto grado de marginalidad, sobre todo en zonas rurales, en las que no necesariamente es prioridad para la población el perfil de las candidatas frente a necesidades básicas como alimentación, vivienda y salud. 

Si tomamos en cuenta los factores señalados, considero que la plataforma digital, si bien es una herramienta útil de información, no puede ser la única fuente utilizada para difundir entre la población los perfiles de las candidaturas, puesto que carece de un elemento importante en los Estados democráticos: la universalidad. Si bien, parte de la población tiene acceso a internet, dicho acceso no necesariamente es gratuito ni proporcionado por el Estado, lo que convierte al derecho a la información en un derecho que se debe pagar.

En la plataforma digital no se observan elementos de accesibilidad y de inclusión, por ejemplo, no existe la herramienta auditiva para las personas con alguna discapacidad visual, ni traducción en lenguas indígenas, pues de conformidad con el INEGI, en el estado de México hay 415 450 personas hablantes de alguna lengua indígena.6

En este punto quiero realizar una observación que ha sido recurrente a lo largo de mi experiencia electoral, el hecho de que, no necesariamente una persona que exclusivamente habla alguna lengua indígena la lee, por lo que realizar materiales impresos, o en este caso, plataformas digitales escritas en lenguas indígenas no cubre por completo la cuestión de inclusión de estas poblaciones.

Otro de los mecanismos de difusión de los que nos hablaron fue la organización de los debates, que en la opinión pública fueron muy controversiales por las moderaciones. Dicho mecanismo, regulado en la legislación electoral, es útil para que la ciudadanía confronte las posiciones de las candidaturas, sin embargo, el debate se centró en defenderse de señalamientos, en vez de realizar propuestas reales que sirvieran a las personas votantes para decidir sus preferencias a través de un voto razonado e informado.

Resulta cierto que más personas tienen acceso a radio y televisión que a internet y por tanto podrían haber visto los debates a fin de allegarse de elementos para emitir su voto. Éstos, desde mi perspectiva, no resultaron atractivos ni dotaron de información objetiva respecto de los perfiles de las candidatas.

Como recomendación, podrían buscarse otras alternativas a fin de generar e incentivar la votación, y que dichas alternativas tomen en cuenta las necesidades de la población, así como su diversidad y pluriculturalidad. Si bien, no es facultad exclusiva de la autoridad administrativa electoral difundir los perfiles de las candidaturas, sí lo es generar condiciones en las que la ciudadanía tenga elementos y se vea motivada para participar en la elección de sus representantes.

Culpar exclusivamente a la población por el alto grado de abstencionismo en la elección a la gubernatura del estado de México resultaría un error. Es tiempo de que las autoridades electorales evalúen la forma en la que comunican, pues no debe hacerse cada tres años que hay elecciones, para que realmente lleven a cabo campañas de educación cívica en el territorio, con la gente en sus poblaciones. Ya basta de conferencias y actividades virtuales como único medio de divulgación; es necesario que los partidos políticos fomenten cuadros atractivos para que la ciudadanía tenga opciones; que las personas legisladoras entiendan que se necesitan recursos para llevar a cabo actividades que realmente incluyan a toda la población en este país y que se cumplan las reglas establecidas por parte de todos los actores.

Como extra a estas reflexiones, quiero expresar mi preocupación por la calidad en los materiales electorales. Ver canceles (en donde se emite el voto) sostenidos por cuerdas y piedras a fin de que no se los llevara el viento me sorprendió. Además, las medidas y dimensiones de este material no me parecen ser las adecuadas para asegurar la accesibilidad de las personas con discapacidad. Si bien es cierto que se cuenta con la mampara especial, durante el recorrido por las casillas se pudo observar que no estaba disponible en la totalidad de ellas, sólo se les dio a las casillas básicas, no a las contiguas, o bien, las personas funcionarias desconocían su uso, como en el caso de la casilla especial ubicada en el Municipio de Tepotzotlán en la sección 4576, que se utilizó como porta-urna.

Hago un llamado a las personas funcionarias del Instituto Nacional Electoral y de los Organismos Públicos Locales para que se tomen en serio los temas de inclusión y no discriminación, que no queden en el papel y los protocolos, que se apliquen en la realidad o que se adecuen a los contextos de las poblaciones con perspectiva de derechos humanos y de interseccionalidad, a fin de que en el año 2024 no veamos materiales electorales que no cumplan con su función o que tengamos casillas electorales ubicadas en lugares inaccesibles que no aseguran el voto universal, sólo por mencionar un ejemplo. 

Este llamado también se realiza a las personas integrantes de partidos políticos para que dejen de secuestrar los espacios ciudadanos, lo anterior en referencia a que durante el recorrido se tuvo constancia de la presencia de personas acreditadas como “observadoras electorales” pero que estaban actuando como representantes de partido. Asimismo, se les insta a tomar como ejemplo la elección del estado de México para que de cara al proceso electoral 2023-2024 presenten opciones y perfiles atractivos y con capacidades de gobernar, que incentiven la participación y que representen a los intereses ciudadanos en su amplia pluralidad.

Si

Gloria Alcocer Olmos

Si algo hice bien en este proceso de observación electoral para las elecciones del estado de México fue convocar a seis mujeres fantásticas, diversas en sus profesiones, edades, procedencias y miradas y no me queda más que darles mi más profundo agradecimiento por ser parte de una misión más en la que todas, de manera voluntaria y con recursos propios, nos dimos a la tarea de poner al servicio de la democracia nuestros saberes y miradas.

Este informe está hecho desde la inspiración musical. Quien conoce el trabajo de Organización Fuerza Ciudadana sabe que el arte es una de nuestras herramientas, que la música ha sido y es clave para comunicar mucho de lo que hacemos en México y el mundo. De ahí surge esta “armonía de ideas”, esta “sinfonía de saberes”. A cada una de las integrantes de la misión se les asignó una nota de la escala musical para, a partir de ahí, ser esa serie de acordes que, como resultado final, construyeran una pieza que guarda un orden, pero también una fantástica sonoridad en lo escrito. Esperemos que todo lo vertido aquí resuene fuerte y llegue a los oídos y ojos de quienes toman decisiones para poder tomar en cuenta cada una de las experiencias vividas en este proceso. 

La observación electoral requiere profundos cambios: desde los temas a observar, las metodologías empleadas, las personas convocadas, pero sobre todo la profesionalización que implica el ejercicio mismo de la observación. Es hora de darle el lugar y el peso a las misiones de observación electoral nacionales que se construyen desde lo local. Esto no quiere decir que la observación electoral internacional no sea importante, es fundamental diría yo, pero no es la única. Uno de los grandes aciertos del Instituto Electoral del Estado de México fue generar un intercambio de cuatro días entre observación doméstica e internacional, de funcionariado electoral tanto administrativo como jurisdiccional y desde ahí partir para construir un ejercicio más rico, mejor informado y con intercambio de experiencia que logró un grupo mejor preparado para realizar nuestros trabajos.

Hubo muchos aprendizajes, experiencias y reflexiones que mis colegas ya dejaron plasmados en cada uno de sus informes. No pienso reiterar lo ya escrito pues coincido con cada uno de sus puntos. Destaco lo importante de contar con miradas diversas pues, aun cuando entre cada una de ellas hicieron recorridos similares y observaron las mismas casillas, lo vivido fue diferente, cada una puso el acento donde le parecía relevante tanto desde su perspectiva profesional como desde sus vivencias personales. Créanme cuando les digo que todas ellas hicieron esfuerzos enormes por estar, por observar con legítima atención, pues nos unía y nos une la vocación por ser parte de la construcción de un país más justo y democrático. 

Ofrecemos entonces un breve informe de observación electoral desde la creatividad: lo divertido no está peleado con lo profesional, lo vivencial no está peleado con lo técnico y es por eso que armamos esta sinfonía, para que quien la lea lo haga al ritmo del son que tocamos, que compusimos y que, esperamos, sea considerada como un aporte clave en un proceso más complejo de análisis.

1 De acuerdo con datos del Instituto Nacional Electoral, con corte al 17 de abril de 2023 el estado de México contaba con 12 691 751 ciudadanos inscritos en el padrón electoral y 12 676 625 ciudadanos inscritos en la lista nominal. Información disponible para su consulta en el sitio web: https://www.ine.mx/numeralia-proceso-electoral-2023/

Información disponible para su consulta en el sitio web: https://centralelectoral.ine.mx/2023/04/14/presentan-urnas-electronicas-que-se-utilizaran-en-el-estado-de-mexico-el-proximo-4-de-junio/

3 El estado de Mexico tiene un total de 2 786 679 habitantes con alguna discapacidad o limitación. Información disponible para su consulta en el sitio web: https://www.yotambien.mx/actualidad/personas-con-discapacidad-en-las-elecciones-2023/

4 Disponible para su consulta en el sitio web: https://igualdad.ine.mx/wp-content/uploads/2023/02/230127-Protocolo-para-garantizar-los-derechos-poli%CC%81tico-electorales-de-las-PcD-Version-Lectura-Facil_VF.pdf

5 https://www.inegi.org.mx/programas/dutih/2021/


6 https://www.inegi.org.mx/app/areasgeograficas/?ag=15#collapse-Resumen

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Sofía Marisol Martínez Gorbea

Consejera electoral del IEE de Puebla.

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Mariana Martínez Rocha

Licenciada en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México.

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María del Mar Trejo Pérez

Maestra en Ciencias de la Educación por la Universidad Anáhuac Mayab. Integrante de la Red de Mujeres Líderes de las Américas y Presidenta del Consejo Directivo Nacional de la Asociación Mexicana de Consejeras Estatales Electorales A.C. (AMCEE).

Actualmente se desempeña como Consejera Electoral del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Yucatán (IEPAC), donde preside la Comisión de Participación Ciudadana y la Comisión Temporal de Seguimiento al Convenio y Plan Integral del Proceso Electoral 2020-2021 con el INE.

Se ha caracterizado por el impulso de políticas de Igualdad de género y No Discriminación al interior del instituto, así como la Certificación del Instituto en la Norma Mexicana 025 de Igualdad Laboral y No Discriminación. 

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Andrea Martínez

Licenciada en Derecho. Áreas de desarrollo profesional, Derecho Penal, Derechos Humanos y Atención a Víctimas.

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Ana Cecilia Grijalva Moreno

Consejera electoral del IEE de Sonora.

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Marisol Jiménez Martínez

Licenciada en Derecho por la UNAM, maestrante en Derechos Humanos por la IBERO, colaboradora de la Escuela Judicial Electoral del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

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Gloria Alcocer Olmos

Directora de la revista Voz y Voto.

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