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De Gutenberg a Zuckerberg

Si en el año 1993, en la presentación de la revista Voz y Voto a la cual asistí con mi hermana a petición de mi papá, me hubieran dicho: “en el 2018 serás la directora de esa revista”, me hubiera atacado de la risa. Sólo tenía catorce años y unas ganas locas de comerme el mundo y no saber nada de temas políticos, y menos electorales. 

Pasaron los años desde ese lejano 1993, me fue interesando cada vez más lo político, y fue hasta 2005 que mi vida dio un giro a la materia electoral, que desde entonces me apasiona. El camino fue tan complejo como la historia de México y el mundo. Un ejército de zapatistas en Chiapas me hizo voltear la mirada, siendo aún muy joven, a esa arena que me era bastante desconocida, de donde vinieron muchos sucesos históricos. Veía a mi papá y a un equipo de personas preocupadas y ocupadas por lo que pasaba en el país y el mundo, y veía cómo vertían esas preocupaciones y reflexiones en la revista Voz y Voto mes con mes.

Cada número iba acompañado de unas portadas hechas con todo el cuidado por el maestro de maestros, Rafael López Castro. Si algo siempre me quedó claro fue el cuidado y entrega con la que, mes a mes, ese equipo se reunía para hacer un nuevo número, pero fue hasta que me conecté por primera vez con su trabajo a través de la sección Cultura y lectura, escribiendo reseñas de exposiciones museográficas, que fui entendiendo las entrañas de la publicación que, años después, se volvería una de las labores más importantes de mi vida.

Ir viendo la evolución de Voz y Voto, primero desde fuera y, poco a poco, siendo parte de la misma, obliga a mirar los cambios en el mundo editorial y en la forma de comunicar y difundir los mensajes. La llegada de las redes sociodigitales vino a cambiar mucho de lo que se había hecho. Voz y Voto no podía ser la excepción. Así se abrió la página de Facebook y pocos años después la cuenta de Twitter. El equipo que conformaba en ese entonces la revista era ajeno a las estrategias digitales —me incluyo en el desconocimiento—, pero fuimos aprendiendo, poco a poco, a comunicarnos en esa nueva era. La página web existía, pero a manera de “espejo” de la publicación impresa y sin mucha o a veces nada de promoción, pues veníamos del mundo impreso y parecía imposible dejarlo. No era necesario pensar en lo digital hasta que lo fue, y lo es ahora como una cuestión indispensable. 

Hacer un rediseño de la página incluía crear nuevas secciones, nuevas alianzas. Arrancamos con el Blog y voto y la Nota de la semana, fuimos sumando más blogs, llegó el Observatorio de Reformas con sus espléndidas colaboraciones cada quince días; llegaron también, y durante más de un año, las colaboraciones de la Sala Regional Ciudad de México; Jorge Alcocer V., arrancó con su “Mirador político” cada jueves a las siete de la noche y así, poco a poco, pero de forma estratégica, la revista fue tomando forma en el ámbito digital, avanzando ajustes que aún seguimos realizando, difundiendo su contenido digital en redes, vía Whatsapp, y anunciando esos contenidos en la edición impresa. 

El ir y venir de la web a lo impreso, en una suerte de coreografía editorial, iba dando forma a algo que nos llevaría a la pregunta clave: ¿es momento de dejar de imprimir y pasar al formato digital en su totalidad? Fue hasta 2026, con el número de aniversario 33, que decidimos entrar de lleno al mundo digital, lo cual ha implicado realizar otra serie de ajustes. Estamos en la etapa de probar, de experimentar, de innovar, pero también de mantener la revista mensualmente, seguir convocando a tantas personas expertas en diversas temáticas y construir mes con mes una edición más. Queremos llegar a los 400 números con la convicción de que todas las voces deben ser escuchadas y, en nuestro caso, leídas; que la experiencia de años de estudio se pueda mezclar con la mirada fresca de quien comienza su camino en el mundo del análisis político, que también nos puedan encontrar en Instagram y TikTok, que seguiremos produciendo contenido para nuestro canal de Youtube, y que cada mes, si es que decides suscribirte o mantienes tu suscripción, tengas un ejemplar digital de la revista Voz y Voto

“Renovarse o morir”, vieja máxima que cobra todo el sentido en la actualidad y que como directora de una revista como Voz y Voto no puedo ignorar. El momento ha llegado y es uno que genera cierto temor, pero también una profunda emoción por lo devenido y por lo que está por venir. Deseo de todo corazón, y pondré todo mi empeño en la conservación de un espacio plural, de análisis, de reflexión profunda que es muy necesario dada la coyuntura que atravesamos en México y el mundo. Voz y Voto seguirá presente también en los múltiples foros y espacios de análisis que hemos venido convocando en todo el país, tenemos una lista de universidades y espacios académicos a los que acudiremos para que cada vez sean más las personas que tengan voz y tengan voto, uno razonado con las reflexiones necesarias para elegir de mejor manera. Seguiremos estrechando alianzas para colaborar desde lo local y, para ello, las instituciones electorales en los estados son clave. Refrendamos nuestro compromiso e interés por seguir sumando esfuerzos con las instancias electorales federales y abrimos nuestras puertas, ahora desde lo digital, a los tres niveles de gobierno para colaborar en el análisis de lo que sucede en un país que nos preocupa y ocupa a todas y cada una de las personas que aquí vivimos.  

Gracias a todas las personas que han sido parte de estos 33 años de historia: al consejo editorial, a nuestras y nuestros asesores. Para mí, Voz y Voto ha sido y es un espacio de aprendizaje continuo en el que he tenido y tengo el privilegio de leer a las mentes más brillantes en diversas materias, que me ha dado la oportunidad de construir alianzas de trabajo y, en más de un caso, una profunda amistad. Gracias también a los integrantes de ese equipo maravilloso que, mes a mes, nos reunimos para crear, imaginar y después hacer realidad cada edición. Nos seguiremos leyendo, escuchando y viendo, de eso no tengo duda: lo haremos, pues nos une la firme convicción de un país mejor y de una democracia sólida donde quepamos todas, todos y todes.


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Gloria Alcocer Olmos

Directora de la revista Voz y Voto.

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Voz y Voto es una publicación mensual especializada en política y elecciones, desde su primer número en 1993 es una revista única en su género, en México y América Latina.

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